viernes, 28 de marzo de 2008

El Cardenal Bueno Monreal


José María Bueno Monreal nació en Zaragoza el 11 de septiembre de 1904. Tras cursar estudios en el Seminario de Madrid, marchó a Roma, donde se doctoró en Teología y Derecho Canónico. En 1927 fue ordenado sacerdote, ejerciendo en Madrid de profesor de Moral, Fiscal del Tribunal Eclesiástico y canónigo doctoral.

El 19 de marzo de 1946 es destinado a la Diócesis de Jaca, como Obispo, pasando a la de Victoria desde 1950 a 1954, donde organizó varias escuelas profesionales en varios pueblos y en la capital, construyendo igualmente escuelas para los hijos de los Gitanos e impulso el Seminario de carácter universitario.

En 1954 es nombrado coadjutor del Cardenal Segura, sucediéndole a su muerte, en la sede de Sevilla en 1957. En 1958, obtiene el rango de Cardenal, ordenado por el Papa Juan XXIII.

En 1962 publico una pastoral sobre los problemas sociales en la archidiócesis de Sevilla, denunciando la situación social y económica. Su pontificado en Sevilla ha sido de los más largos, participando activamente en la vida de las Hermandades y Cofradías, y coronando muchas Vírgenes Titulares de las Corporaciones.

El Cardenal José María Bueno Monreal, arzobispo emérito de Sevilla, España, murió en 1987 en la clínica Universitaria de Navarra, Pamplona. Tenía 83 años de edad. Desde febrero de 1982 se encontraba gravemente enfermo y, aunque continuaba residiendo en Sevilla, la temporada de verano solía pasarla en la localidad navarra de Ciordia, no muy lejos de Pamplona, ciudad ésta a donde fue llevado el 11 de agosto cuando su salud, ya muy deteriorada por una trombosis cerebral,se agravó a consecuencia de un paro cardíaco con hipotensión debida a una diabetes aguda. Después de recibir los últimos sacramentos, el cardenal entregó serenamente su alma a Dios.

Desde Pamplona, sus restos mortales fueron trasladados a Sevilla donde, el sábado 22 de agosto, quedó instalada la capilla ardiente en el palacio arzobispal. Toda la ciudad rindió un sentido homenaje a su amigo y pastor. Los funerales se celebraron solemnemente el lunes 24 en la catedral metropolitana, con la participación de numerosos obispos, que habín llegado de toda España, entre ellos, el Cardenal Vicente Enrique y Tarancón, arzobispo emérito de Madrid, el Cardenal Narciso Jubany Arnau, arzobispo de Barcelona, y el nuncio apostólico en España, mons. Mario Tagliaferri. La celebración eucarística fue presidida por el actual arzobispo de Sevilla, mons Carlos Amigo Vallejo, O.F.M. Estaban presentes las autoridades civiles y militares.

Los restos mortales del cardenal fueron sepultados en la cripta de la capilla de San José, en la catedral sevillana. Había sido arzobispo de esa sede metropolitana desde el 8 de abril de 1957 hasta el 22 de mayo de 1982, cuando renunció por razones de edad y salud. Fue creado cardenal presbítero del título de SS. Vito, Modesto e Crescenzia, diaconía elevada pro illa vice a título, por Juan XXIII en el consistorio del 15 de diciembre de 1958. Participó en el cónclave de 1963 y en los dos de 1978. Había perdido el derecho a participar en la elección pontificia el 11 de septiembre de 1983 al cumplir los 80 años de edad.