lunes, 26 de noviembre de 2007

La Real Casa de la Moneda


La Real Casa de la Moneda de Sevilla era el centro neurálgico donde se fundía el oro y la plata de la época que después era convertido en marcos y doblones para posterior sostenimiento de la economía europea en pleno siglo XVI, época de conquistadores del Nuevo Mundo.

En los siglos de pleno apogeo trabajaban más de 200 empleados que se encargaban de alimentar los hornos y tener en funcionamiento la fundición.

Estaba ubicada en la entrada de la ciudad, entre la Torre del Oro y la Torre de la Plata, todo lo que llegaba de la nueva América con destino a la Casa de Contratación lo supervisaba sin problema.

Ocupa una superficie irregular, más bien de forma triangular, fue levantada en el mismo lugar donde antes se encontraba la ceca desde el siglo XIII. Sufrió varias reformas durante su uso como Real Fábrica, una reforma en el siglo XVI y otra en el siglo XVIII, cuando se le añadió la gran portada que conforma el acceso principal, obra de Sebastián Van der Borcht, asi como otra serie de reformas de cara a solventar problemas de filtraciones y estructurales (derivados del terremoto de Lisboa).


Dejó de funcionar en el siglo XIX, sus instalaciones se aprovecharon como conjunto residencial, poco a poco se fue abandonando y llegó a deteriorarse de manera que se encontraba en estado totalmente ruinoso hasta que a finales del siglo XX se decidió su restauración, quedando un edificio semejante a lo que era en su esplendorosa época. Actualmente solo queda por restaurar la portada principal.