jueves, 24 de mayo de 2007

Joselito "el Gallo"


José Gómez Ortega llamado "Joselito" y también "Gallito" fue un torero español. Nacido el 8 de mayo de 1895 en Gelves en la Huerta de El Agarrobo, (Sevilla) y fallecido el 16 de mayo de 1920 en Talavera de la Reina.

Hijo de Fernando Gómez "El Gallo", capitán de cuadrillas de gran renombre y que realizó campañas de mucho éxito en México, fue considerado en su época un niño prodigio de la tauromaquia. A corta edad mostró una intuición poco normal, especialmente para su edad. Sorprendía en su época por su actitud, muy diferente a la de un infante y atribuible a la de un adulto. Se ha dicho que a los ocho años toreó en el campo una becerrilla. Le revolcó al grado que ya no la quiso lidiar. Al crecer estuvo en la escuela, al aire libre, de La Alameda de Hércules, donde toda la chiquillería del barrio jugaba al toro y Joselito los aventajaba por mucho. Antes de cumplir 13 años mató un eral y impidiéndosele matar otro que se consideraba ya muy desarrollado para la edad del niño. Se cuenta que lloró de rabia porque se sentía seguro de poder cumplir con este segundo astado.

Debutó el 13 de junio de 1908 con menos de 13 años de edad, en Jerez de la Frontera, matando erales de Cayetano de la Riva, junto con José Puerta y José Gárate. De inmediato impactó por su estilo, capacidad de manejo de las dificultades de la lidia y su capacidad de entender las virtudes o limitaciones de los toros que le correspondiesen.

Corte de torero largo en su trazo, se le consideraba muy capaz con el capote y facultad esta última que continuó mejorando a lo largo de su carrera. Advierte la enciclopedia de José María de Cossío: "Banderillero de facultades prodigiosas, con una muleta que imponía condiciones a los ejemplares y un matador fácil por su efectividad. Torero completo de los pies a la cabeza".

Su trayectoria novilleril fue dinámica y meteórica. Su mejor año en 1912, cuando debutó en Madrid, el 13 de junio, en la plaza de la carretera de Aragón. Era una corrida de toros y dejó pasmados a todos por su competencia lidiadora. Ese mismo año lo hizo en Sevilla, días después, el 23 de junio. En los dos importantes escenarios alcanzó alturas insospechadas, causando sensación.

Toma la alternativa con 17 años el 28 de septiembre de 1912 de manos de su hermano Rafael Gómez "El Gallo", a quien también llamasen el Divino Calvo. El toro del doctorado se llamó Caballero y pertenecía al hierro de Moreno Santamaría.

El título lo confirmó en Madrid, ese mismo año, el 1 de octubre, unos días después. También su hermano le cedió los trastos al joven Joselito para que matase al burel bautizado como Ciervo de la ganadería del Duque de Veragua, un ejemplar de la rara pinta, jabonero claro, bien armado y con cara rizada.

Ya de matador de toros empiezan a surgir las competencias en principio, con Bombita, Machaquito, Vicente Pastor, en cierta forma con su hermano Rafael "El Gallo" y posteriormente con el Califa Leonés (de León de los Aldamas, México), Rodolfo Gaona y, desde luego, con su paisano El Pasmo de Triana Juan Belmonte García.

Se formó una trilogía que acaparó la atención popular. Tres reconocidos artistas con disímiles estilos, cuya rivalidad dio margen a una controversia impregnada de pasión.

Hubo temporadas como las de 1914 a 1917, en que la fiesta brilló intensamente y floreció entonces lo que los aficionados taurinos han llamado la época de oro del toreo. Se convirtieron en esta época Sevilla y Madrid en los escenarios determinantes de las contiendas de Joselito y Belmonte por la atracción que las mismas generasen.

A manera de anécdota se cuenta el pasaje de la despedida de Bombita en Madrid, quien estuvo muy bien, y después de matar a su segundo toro esa tarde se acercó a Joselito para decirle: "Yo ya he terminado mi vida de torero. No me ofrezcas banderillas en el último toro". Joselito hizo caso omiso a la advertencia y en el sexto le ofreció los garapullos no quedándole otra opción al diestro que aceptar el reto, colocando de mala manera las banderillas, lo opuesto a Joselito quien, se dice, colocase un muy buen par.

En su fecunda trayectoria Joselito inmortalizó una serie de toros que se recuerdan todavía como lecciones de buen torear, como al toro Almendrito de Santa Coloma en Sevilla, mismo escenario en la que inmortalizó al burel Napoleón. Así también el 30 de septiembre de 1915, en una de las muchas encerronas en solitario que protagonizó, se le concedió por vez primera en la Real Maestranza de Sevilla y tras una inigualable faena, la oreja deltoro Cantinero de Santa Coloma, en parte, por el recuerdo de su magistral actuación el día anterior ante un toro de Miura. Sentó un precedente que se sigue mencionando hasta la fecha.

Bajó un poco su actividad en 1918 debido, principalmente, a una cornada que le infiriese un toro en Zaragoza; enfermando por esta causa en San Sebastián y tardando en sanar.

Precisamente, la temporada de 1920 la inició en la Real Maestranza el 4 de abril. Después fue a Madrid, en una de las pocas tardes en que no tuvo suerte. Como ocurre en otras profesiones, a los toreros, cuando alcanzan la cúspide, suelen verse circunstancialmente bajo la crítica de detractores, lo que ha ocurrido en muchas oportunidades a otros matadores y a lo que no escapase Joselito a pesar de su reconocida calidad.

La tarde del 16 de mayo de 1920, no figuraba Joselito en la programación de Talavera de la Reina. El cartel original lo integraban Rafael Gómez "El Gallo", Ignacio Sánchez Mejías y Larita. Joselito, quién venía de una tarde poco afortunada en Madrid, se esforzó en esta corrida en Talavera donde había manifestado que le ilusionaba actuar, la empresa taurina era de unos amigos, y fue incluido para el festejo, que finalmente toreó mano a mano con Ignacio Sanchez Mejías. Festejo que acabó en tragedia.

El toro Bailaor que le correspondiese en lidia, sólo veía de lejos razón por la cual para poder hacerle faena hubo el diestro de llamarlo a la misma por el sonido de su voz. Desafortunadamente Joselito se ubicó en un momento dado a la distancia justa donde el animal podía verle y lo embistió y arrolló, causándole una cornada que le produjo la muerte.

En el medio taurino reinó en ese momento el desconcierto al conocerse la noticia de que un toro había matado a José Gómez Ortega Joselito, considerado un portento de lidiador, todo un monstruo sagrado y un genio de la fiesta cuya grandeza queda nítidamente asentada en el pésame que enviase el cordobés Rafael Guerra "Guerrita" a su hermano Rafael Gómez "El Gallo"; "Impresionadísimo y con verdadero sentimiento te envío mi más sentido pésame. ¡Se acabaron los toros!".

Nuestra Señora de la Esperanza Macarena vistió de luto por su muerte, por primera y única vez.

Se encuentra enterrado en el cementerio de San Fernando, en Sevilla, donde tiene un mausoleo realizado por el escultor valenciano Mariano Benlliure.

Fuente: Wikipedia.