jueves, 14 de junio de 2007

El Parque Nacional de Sierra Nevada III: La Geología


Sierra Nevada, conjuntamente con las Béticas y todas las cordilleras a orillas del Mar Mediterráneo, se formó durante la orogénesis Alpina del Terciario en el sur de Europa, con sedimentos de la era Primaria y Secundaria: granos de cuarzo, arcillas y óxidos de hierro, fundamentalmente. La acumulación de una gruesa capa de materiales en el fondo de un sinclinal, cubierto por las aguas marinas del Mar de Tetis hace más de 200 millones de años, de entre 3.000 y 4.000 metros, y sometidos a las enormes presiones de las profundidades, transformaron las rocas sedimentarias y las metamorfizaron.

Posteriormente, en la segunda mitad de la era Terciaria, en el Plioceno, comienza el levantamiento de los materiales ya plegados en antiguas orogénesis y va emergiendo poco a poco de las aguas, como toda la formación alpina que, iniciando su presión en el sur, fue desplazándose hacia el norte, en dirección a la meseta castellana, que actuó parando su avance.

Posteriormente, se llegó a un punto en el que el levantamiento y abombamiento llegó a su límite y los materiales se rompieron, deslizándose unos encima de otros, y formándose una serie de fallas muy características del lugar.

El núcleo de Sierra Nevada está formado por materiales de la era paleozoica, principalmente pizarras micáceas, de poca dureza.

Existen cuatro franjas o zonas, geológicamente hablando:

* La parte central, la zona de las principales alturas de Sierra Nevada, con los típicos esquistos o pizarras metamórficas.
* Alrededor de la parte central, se presenta otra zona de rocas variadas: pizarras, anfibolitas, serpentina, gneis, mármoles, algo de rocas volcánicas bastante metamorfizadas y formaciones de filitas vinosas del Triásico, compuesto de fragmentos de poca consistencia constituyentes de la "launa", roca utilizada como impermeabilizante en muchos de los techos típicos de la zona.
* La zona "exterior" es formada por un cinturón de dolomías y calizas triásicas, y como ejemplo más característico tenemos el pico del Trevenque (2.079 m.) y los Alayos de Dílar (1.982 m.).
* Por último, en el entorno se extienden terrenos terciarios: extensiones arcillosas y conglomerados.

En la formación geológica de Sierra Nevada se produjeron contrastes de entidad, como el de los suaves "planos inclinados" (llamados "lomas") de la ladera sur, contra los escarpados y profundos tajos de la vertiente norte, en la que quedó más marcada la erosión glaciar del período Cuaternario, especialmente en lugares como los circos (o "corrales", nombre que reciben en Granada a los circos glaciares) del Veleta y Valdeinfierno, de la Laguna de las Yeguas, de Río Seco, de la Hoya de la Mora o de Lanjarón, nacimiento ésta última del río del mismo nombre, y cuya cuenca conserva perfectamente definida la forma de U típica en cauces glaciares.


Como se comentó antes, se estima que durante la Glaciación de Würm el límite de las nieves perpétuas de Sierra Nevada se situaba alrededor de los 2.400 metros. Ello ha conducido a la modelación del relieve y es la causa de la presencia de innumerables lagunas de alta montaña, y valles en forma de U, como también se menciona antes. Cuentan algunas crónicas del siglo XIX que por aquella época aún era posible ver los restos de un glaciar en la zona llamada Los Corrales del Veleta, justo a la sombra de pico del mismo nombre, y recientemente se descubrió que aún hoy en día existen zonas de permafrost en diversos puntos de la cadena montañosa, tales como en la mencionada zona [6]. En estas investigaciones se estimó la edad del hielo fósil presente en el subsuelo en un intervalo entre los 100 y los 9.000 años. Estas zonas de permafrost restantes son consideradas reminiscencias de los antiguos glaciares presentes en el macizo.