martes, 16 de octubre de 2007

Los Molares


Los Molares es una localidad de la provincia de Sevilla, situada en la comarca de la Campiña. En el año 2005 contaba con 2.874 habitantes. Su extensión superficial es de 43 km² y tiene una densidad de 66,8 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 09' N, 5º 43' O. Se encuentra situada a una altitud de 73 metros y a 44 kilómetros de la capital de provincia, Sevilla. Pertenece al partido judicial de Utrera y desde 1988 forma parte de la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir.

Historia:

Los antecedentes históricos del lugar que hoy ocupa esta localidad y su territorio, poseen un inequívoco sello romano, como dejan deducir los abundantes restos arqueológicos, lo que hace pensar que en las inmediaciones se alzaba la ciudad latina de Salpesa o Alpesa. Tras los romanos, la villa es probable que se despoblara hasta la época musulmana que, a partir del siglo VIII, convertirían el lugar en una alquería.

Con la dominación castellana en tiempos de Fernando III, la dehesa quedó en el olvido hasta que el rey Fernando IV, en el siglo XIV, la concedió a Lope Chico en reconocimiento a su participación activa en la Reconquista. Se llamaba entonces El Molar, y la entrega señorial se efectuó a cambio de que el linaje de los Chico defendiera la comarca utrerana de posibles incursiones árabes. El temor a los Nazaríes de Granada, cuyo reino se acercaba peligrosamente a estas tierras, motivó la construcción de un palacio fortificado en tiempos del nuevo propietario Lope Gutiérrez de Toledo. Al calor del recinto fortificado fue acudiendo la población al núcleo.

En 1430, el castillo se entrega a la familia Ribera, Duques de Medinaceli, convirtiéndose en el principal centro de operaciones de la lucha contra los musulmanes de Granada. Con la abolición de los mayorazgos, los Medinaceli vendieron su propiedad y las transacciones se fueron sucediendo hasta que en 1886, pasó a manos del Marqués de San Marcial, Enrique de la Cuadra, quien restauró la fortaleza hasta darle su aspecto actual.

En la evolución histórica del núcleo urbano, pueden apreciarse 4 etapas claramente diferenciadas, la más antigua de las cuales se extendería por las manzanas de la Iglesia, el castillo y el ayuntamiento así como otras edificaciones en su entorno más inmediato. Una primera expansión a partir de este núcleo originario se realiza en dirección oeste y noreste, consolidándose la parte central del núcleo con su aspecto actual. A una tercera fase de crecimiento, se deben las expansiones en la Barriada del Prado, el Campo de Fútbol, la zona del Polideportivo y otras expansiones puntuales en dirección norte. La última fase en el desarrollo urbano de la villa es muy reciente y se corresponde con la ocupación de la zona de El Palomar.

La estructura urbana que presenta el núcleo en la actualidad, se corresponde con la de un núcleo con crecimiento en estrella, apoyándose en los 4 caminos principales que, en forma de aspas, surgen del pueblo, lo que ha determinado un entramado urbano con predominio de las manzanas alargadas, en su mayor parte con dirección este-oeste, excepto en aquellas que se apoyan en los caminos que se dirigen hacia el noreste y noroeste.

Además del ya mencionado castillo, es de destacar entre el patrimonio monumental del municipio, la Iglesia Parroquial de Santa Marta, templo mudéjar de planta de cruz latina y reformado en varias ocasiones.

Fuente: http://www.sevillaweb.info