martes, 6 de noviembre de 2007

La Capilla de la Virgen del Pilar

Sobre la reja, realizada en 1717, figura una vidriera obra de Arnao de Flandes en 1552, que representa en su parte inferior La entrada de Cristo en Jerusalén y en la parte superior La Caridad.

Originariamente esta capilla fue fundada por los caballeros aragoneses que participaron con Fernando III en la reconquista de Sevilla. A principios del siglo XVI pasó a ser patronato de la familia de los Pinelo, oriundos de Génova, quienes la utilizaron como sede de sus enterramientos.

El retablo que preside la capilla es de estilo barroco, de finales del siglo XVII, y en él se alberga una magnífica escultura de la Virgen del Pilar realizada en barro cocido policromado, que está firmada por Pedro Millán, siendo fechable hacia 1500. Flanquean el retablo dos esculturas de San Pedro y San Pablo de finales del siglo XVII.

El pequeño retablo lateral de esta capilla es de estilo barroco fechable en la segunda mitad del siglo XVII. Está presidido por una escultura de San Antonio Abad figurando en los laterales sendas imágenes, Santa Inés y San Antonio de Padua.

En las festividades de Semana Santa y como altar del Jueves Santo en la Catedral se monta un monumental trono de plata que se realizó a partir de 1688 por Juan Laureano de Pina, siendo concluido por Manuel Guerrero. Posteriormente fue reformado en el último cuarto del siglo XVIII, habiendo perdido después importantes piezas que reducen notablemente su diseño primitivo.

Una pintura que posee la propia Catedral atribuible a Lucas Valdés realizada hacia 1710 nos muestra el estado original de este importante conjunto de orfebrería.