viernes, 3 de octubre de 2008

El periodismo y la violencia en el fútbol

Lo estamos viviendo recientemente. La violencia en el fútbol es una realidad innegable e incuestionable. Las bengalas arrojadas por los Boixos Nois en el encuentro disputado en Montujic entre el RCD Espanyol y el FC Barcelona, los 18 sevillistas detenidos en los alrededores del Vicente Calderón o las cargas policiales contra ultras del Olympique de Marsella en el partido de Champions entre el equipo francés y el Atlético de Madrid.

Muchas veces estos enfrentamientos son caldeados por declaraciones de periodistas en la radio, la televisión o en diarios deportivos. Como muestra, el artículo firmado por un tal Víctor Fernández, del diario deportivo As, en la previa del choque entre Atlético de Madrid y Sevilla FC del pasado domingo 28 de septiembre, que paso a reproducir íntegramente aquí:

"En la ciudad del botellín de Cruzcampo fresquito, del ombliguismo de la más pura mediocridad anclada en los pasos de Palio y en la Feria. En una ciudad con escaso movimiento empresarial y nula ambición, en la que la tapa de caracoles es la mejor recompensa para todos, resalta un personaje con todos los valores contrarios que hunden a esta bendita tierra: Don José María del Nido I de Nervión. Si el Sevilla abandonó hace unos años su triste historia fue, fundamentalmente, por él.

En medio del huracán que desató la alineación que Jiménez sacó en el derbi, Del Nido irrumpió para aniquilar a los pelotas que defendían lo indefendible, para asumir la crítica con valentía, para asfixiar de presión a jugadores, entrenadores y secretarios técnicos. "Quiero una crisis institucional cada vez que perdamos. No queremos un Sevilla plano. Somos el Sevilla de la presión". Y lo hizo en el momento justo. Cuando algunos comenzaban a gestar esa habitual y mediocre campaña de convertirse en mártires de la crítica para justificar errores. Con él, con Don José María al frente, acude el nuevo Sevilla al Calderón a medir sus fuerzas. El equipo gana, pero no convence. Y el presidente no se conforma con esto. Él es el que mantiene viva la ambición sin taras. Su prepotencia es el orgullo de los sevillistas; su valentía, el gran aval; su exigencia, la maldición de los perdedores. El listón que se exige es más alto que el que le piden sus aduladores. Es el Hércules que sostiene las columnas del templo sevillista".

A esto se le llama calentar al aficionado, y en ningún caso calentar el partido. Que son cosas muy distintas. La violencia en el fútbol perjudica al fútbol, al menos, eso es lo que creemos todos los que nos gusta este deporte, pero, al parecer, estamos equivocados. No es la primera vez que una publicación, antes del inicio de un partido, se pone al servicio de la crispación. No se debe permitir.

El Consejo Superior de Deportes debe intervenir ayudado de la legislación. Que no se cierre ningún medio pero que se obligue legalmente a eliminar de sus páginas mensajes destructivos que no ayudan a nadie, salvo a generar violencia. Nadie sabe en qué mente caerán esas frases y cómo las llevará a la práctica. El propio club debería combatir ese tipo de publicaciones que no se pueden calificar de periodísticas porque el periodismo está por encima de estas burdas imitaciones.

Tampoco se les puede llamar periodistas a quienes atizan esta lumbre. Luego vendrán las consecuencias. De aquellos lodos, estos barros. De nada siven proyectos de investigación, jornadas, visitas al Senado de la Comisión Antiviolencia, más policias en los estadios, cámaras en las gradas, si somos permisivos con este tipo de hechos.

El periodismo deportivo debe condenarlo, los clubes no deben permitirlo y los poderes públicos combatirlo. Sin embargo pasa inadvertido como algo gracioso y si se gana, todavía más inadvertido.

4 comentarios:

El callejón de los negros dijo...

Hay mucho papafritas y abrazafarolas y esclavos del sí mi señor, los grupos empresariales metidos en la comunicación, hay mucha ganas de que se armen gordas para poder meter la mano en la mierda. Especialmente los periodistas que se les llenó la boca de injurias y ahora no saben donde meterla. Y los que le deben a políticos, dirigentes y otros medrosos el sueldo que llevan a casa.

Da asco la prensa deportiva sevillana. De las de Madrid (nacional) mejor no hablamos.

Antonio

Du Guesclin dijo...

Solía entrar en una página deportiva llamada goal.com, pero dejé de hacerlo porque daba verdadero asco. Hay tipos como un tal Ivar Matusevich que directamente busca la provocación y la confrontación entre aficiones. Y nadie dice nada.

Entre los comentarios que deja la gente hay insultos, agresiones verbales, provocaciones. De todo, pero nadie toma cartas en el asunto ni les dice nada. Esto es lo que tenemos.

Saludos.

El Caliz de la Canina dijo...

La politica y el deporte nunca van juntos ......

Un abrazo canino.

La Canina seguirá cavilando .....

Duende del Sur dijo...

Sí que los hay querido Antonio. Demasiadas ratas ocultas en sus madrigueras para, a la más mínima oportunidad, soltar toda la basura que llevan acumulada dentro durante tanto tiempo. Lástima que muchas de esas ratas sean de la prensa deportiva de nuestra querida ciudad.

De acuerdo contigo amigo Du Guesclin. Esto es lo que tenemos y así nos va...

La verdad es que no Canina. Y estas peleas, provocaciones y agresiones vienen de mezclar ambos temas, lo que en manos de los ultras es una verdadera bomba de relojería. Hasta que un día pase algo gordo y nos lamentemos de verdad...

Saludos!!