martes, 26 de junio de 2007

El más grande fin de semana de nuestras vidas

Al menos de la mía.

¿Cómo poder plasmar en negro sobre blanco ese torrente de emociones vividas durante este ya inolvidable fin de semana de San Juan?

¿Dónde cabe tanto Sevillismo?

Digo para poder guardarlo.

Cabe en el corazón y en la memoria de infinitos gigas que atesora nuestra esencia de pertenecer, de crecer con ello, al más hermoso sentimiento futbolístico que pueda anidar en un corazón.

Cabe en el orgullo invencible que nos proporciona el sabernos poseedores del mayor título que conseguirse pueda:el de ser Sevillista.

Madrid. 23 de junio.

Lugar y fecha para la más grande, inigualable por los siglos de los siglos, nunca antes jamás vivida, demostración de fe y de amor a unos colores de una afición española hacia su equipo.


Ochenta mil. Más de ochenta mil sevillistas de todas las edades, de cualquier nivel social, de todas las ideas religiosas o políticas tuvieron cabida allí.

Lección magistral de fútbol de la mejor afición del mundo, por las calles de Madrid, en todos los sitios de Madrid.

Y en el Bernabéu…


En el Bernabéu, evidencia aplastante demoledora, demostración palpable a los ojos de tanto papafrita de lo que es, de lo que somos realmente el Sevillismo.

Aquello que ustedes, manipuladores irredentos, vísteis y escuchásteis en Madrid, en el Bernabéu.

Eso es el Sevillismo.

Eso tan grande.

Tan inalcanzable en vuestras pobres existencias.

Eso tan grande.

Eso que no se consigue ni con treinta Ligas ni con divisiones mediático-galácticas al servicio de la causa.

Porque eso es patrimonio exclusivo del más grande equipo del Sur de España.

Y de nadie más.

Esa grandeza, por muchos títulos que se ganen o que se roben, por mucho que se manipule a las masas, esa grandeza, hijos míos, esa no se compra con dinero.

Esa se mama desde la cuna, de generación en generación y se muestra al mundo cada vez que hay ocasión.

Y después, el domingo ya, con la Copa del Rey del año 2007, el ascenso del Sevilla Atlético a Segunda (...)

Yo creo que es que es verdad:

Somos grandes.

Inigualablemente grandes. :)

Un a frase en el autobús del los Campeones: “Sueña con abonarte”.

Cerramos otro círculo.

Hace unas cuantas, pocas, temporadas el lema fue “Abónate a soñar”.

Nuestra grandeza le ha dado la vuelta como a un calcetín a aquella frase.

Sueña con abonarte…

Jesús Alvarado dixit.

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