sábado, 8 de septiembre de 2007

El Ante-Cabildo


De la sala de ornamentos se regresa de nuevo a la Capilla del Mariscal para pasar de aquí, a través de una portada realizada por Asensio de Maeda en 1587, al Antecabildo. Este recinto esta precedido de un pequeño vestíbulo, cuya arquitectura fue trazada por Hernán Ruiz II de 1561 a 1563. Sobre la puerta de la izquierda aparecen relieves de Salomón y el Salvador, mientras que a la derecha se representan también en relieves a El Rey David y a la Virgen María.

De este vestíbulo se pasa al Antecabildo, realizado en su traza arquitectónica por Hernán Ruiz II, quien trabajaba en el recinto hacia 1560 ; las obras fueron concluidas por Asensio de Maeda hacia 1582, configurándose finalmente un recinto rectangular cubierto con bóveda de casetones. El programa iconográfico de este recinto, que fue realizado en tiempos pasados como mayordomía, lugar de administración de la Catedral, esta destinado a exaltar la virtudes que habrían de tener los eclesiásticos que se ocupan de la economía del templo.
Así, en el lado derecho hay representaciones de La Justicia, Prudencia, Fortaleza, Providencia, entre las cuales aparecen relieves de Moisés conduciendo al pueblo de Israel, El castigo de Amón, Moisés obrando prodigios ante el Faraón, La ramera apocalíptica sobre la hiedra y La torre de Babel.

En el muro izquierdo aparecen La Piedad , Templanza, Esperanza, Caridad y relieves con La Venida del Espíritu Santo, La sabiduría con las ciencias y las artes, Jesús entre los doctores, Los Vicios con la Ira y La Justicia expulsando a los vicios. En los muros frontales aparecen representaciones de Los Cuatro Evangelistas, La entrada de los animales en el Arca de Noé y El sacrificio de Noé después del diluvio. La decoración escultórica de esta sala se atribuye con fundamento al escultor Diego de Pesquera, siendo su realización fechable hacia 1575-1580 En las vitrinas que figuran en la sala se encuentra una amplia colección de libros de coro y códices cuya fecha oscila del siglo XV al XVIII; en ellos se advierten intervenciones de pintores, iluminadores flamencos, italianos y franceses. Son notorios los atriles y facistoles tallados de mediados del siglo XVIII.