martes, 13 de noviembre de 2007

Sanlúcar la Mayor


Sanlúcar la Mayor es un municipio sevillano perteneciente a la comarca de El Aljarafe. Está situado a unos 18 km al oeste de Sevilla capital. El pueblo está situado a 148 msnm. Su clima es mediterráneo seco. Es cabeza de partido judicial y centro neurálgico del alto Aljarafe. En 2006 había censados 11.945 habitantes.

Historia:

Estas tierras han sido ocupadas por el hombre desde tiempos muy remotos, existiendo restos arqueológicos del Neolítico. Los romanos construyeron aquí la ciudad de Locus Solis, con un templo en honor del dios Sol. Con los visigodos (Solucus) y con los árabes (Soluqar), la localidad vivió una cierta decadencia. Su conquista por las tropas castellanas se produce en 1251, pasando a depender de la ciudad de Sevilla, hasta que en 1635 Felipe IV lo convierte en capital del ducado de Gaspar de Guzmán. Cuatro años más tarde recibe el título de Ciudad.

El núcleo principal se localiza junto al borde occidental de la meseta del Aljarafe, sobre el curso del río Guadiamar. La topografía del lugar es muy característica, por situarse al borde de una cárcava, con dos brazos que determinan una plataforma orientada hacia el oeste, sirviendo esas zanjas naturales de protección natural. El actual centro urbano se configuró hacia el este, alejándose del borde de la cárcava.

Su origen como núcleo se remonta a época romana, en la que la trama urbana tendría dos ejes fundamentales (el cardo y el decumanus), orientados en sentido norte-sur (actuales calles San Vicente y Conde Reus) y este-oeste (José Luis Escolar y Juan de Mesa). En el espacio central de cruce se situaría el foro, con el famoso templo del Sol (actual iglesia mudéjar de San Eustaquio). En época árabe, la localidad es amurallada, creándose un arrabal en torno al lugar que hoy ocupa la iglesia de Santa María. En los siglos XIV y XV, el Sanlúcar cristiano crece hacia el norte y el este. A finales del siglo XVI surge al oeste del núcleo musulmán el Barrio Nuevo, con eje en la calle Real Abajo, y se produce también una expansión hacia el norte (calles de las Huertas y Cambullón).

Tras dos centurias de decadencia, el siglo XIX significa el inicio de la recuperación. Comienza a celebrarse una feria anual de ganado, situada en la prolongación de la calle Real, al este de la población. La construcción del ferrocarril y el trazado de la carretera Huelva-Sevilla constituyen infraestructuras territoriales decisivas para el crecimiento urbano, originando, a principios del siglo XX, el traslado de los antiguos terrenos de la feria desde el extremo oriental al occidental del núcleo.

En los años 70 se produce un incremento demográfico importante. El municipio adquiere cierto aire de ciudad-dormitorio de la capital, estando conectada con ella mediante autovía. El desarrollo urbano se produce a base de polígonos, barriadas y urbanizaciones a lo largo del camino Sevilla-Huelva y su perpendicular, que enlaza Olivares con Benacazón, siendo tangente al centro histórico por el este. Las urbanizaciones han ido surgiendo de forma dispersa, sin conexión con el casco histórico, destacando Nuestra Señora de las Aguas, San Miguel, La Alegría, San Bartolomé y Las Flores.

Entre sus edificaciones de interés histórico artístico pueden destacarse las iglesias de Santa María y de San Eustaquio (ambas de estilo mudéjar), la de San Pedro, el Convento de San José, así como la Cilla del Cabildo y la Hacienda de Benazuza.

Fuente: http://www.sevillaweb.info