sábado, 19 de enero de 2008

La Exaltación


Pontificia, Real e Ilustre Hdad. Sacramental Purísima Concepción Ánimas Benditas del Purgatorio, San Sebastián Mártir y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora de las Lágrimas.

Sede Provisional Parroquia de San Román. (Dos «pasos»).

Son muy oscuras las primeras noticias de los comienzos de la Hermandad, por lo que es imposible fijar una fecha determinada para su fundación, por no existir documentación de aquel tiempo, pues el documento más antiguo que posee la Corporación, es un libro de recibimiento de hermanos, titulado primero, que empieza en 1660 y concluye en 1743. Sin embargo podemos indicar que se trata de una de las corporaciones más antiguas de la ciudad, y que debió ser fundada en el siglo XVI. Según algunos autores, en la misma parroquia de Santa Catalina; otros, que en una capilla próxima a la misma, sin expresar cual fuera, ni el sitio fijo en que estuviese; y la gran mayoría de los investigadores, en el Monasterio de Santo Domingo de Silos, actual Parroquia de San Benito de la Calzada, a cuyo parecer nos inclinamos, en atención a las varias Cofradías que en aquellos tiempos se establecieron en sus inmediaciones, por la devoción que había a las estaciones del Vía Crucis, de la Cruz del Campo. En este supuesto, es de creer, que fuera de disciplina, y que su procesión se dirigiera al indicado punto. Por las causas expuestas se desconoce también, la aprobación de sus Reglas, y las particularidades de las mismas.

No debe fijarse en manera alguna la fecha aproximada de la misma, ignorándose aún más, por no tenerse idea de la aprobación de sus Reglas, pues en 1583, se lamentaba el Arzobispo de Sevilla, que eran tantas y habían proliferado en tal manera las Hermandades y Cofradías sevillanas, que en su inmensa mayoría, no tenían vida legal ni jurídica, por carecer de reglas y la previa aprobación del Señor Provisor del Arzobispado, y así se hace constar en un curioso dialogo de Fray Francisco de Sígüenza, hacia 1579, que por aquella época salían en Semana Santa Cofradías que no concurrían a la Procesión del Corpus, por no tener sus Reglas confirmadas por el Ordinario.

Investigando en las fuentes históricas, nos encontramos con dicha nebulosa, limitándose D. Félix González de León a decirnos, que "esta Cofradía este reputada como de las mas antiguas". Y D. José Bermejo Carballo nos dice, cerrándonos el paso "es tanta la escasez de noticias que hay acerca del origen de esta Cofradía, que nada puede decirse con certeza".

A pesar de todo lo enumerado, debemos tener en cuenta dos notas que favorece la creencia de su antigüedad: La primera es haber usado en sus primitivos tiempos el título de la Cofradía, escuetamente, como era tradicional: Así se enunciaban las de "Potencias de Cristo", "Cinco Llagas", "Conversión del Buen Ladrón", "Guia y Lanzada", "Columna y Azotes", etc., y así encontramos en un principio a nuestra Hermandad, con el título de "Exaltación de Cristo y Lágrimas". La segunda es que, siendo esta Cofradía de Misterio, o pasaje evangélico, ya que en el último tercio del siglo XVI, comienzan a figurar las de análogos misterios de Pasión, si bien esta Cofradía no saliera en sus comienzos, nada más que portando un Cristo Crucificado, como la mayoría de las primitivas que, poco a poco, van introduciendo sus variantes en la adopción y representación de su Misterio. El desconocimiento de su Primitiva Regla y la fecha de la misma, nos hace dudar desambientadamente de su Real Institución. Pero tenemos que los principales misterios, surgen con sus Reglas aprobadas a partir de 1601, en el Pontificado de D. Fernando Niño de Guevara, y así figura la Conversión del Buen Ladrón en 1601; y Tres Humillaciones, Tres Caídas; de la Iglesia de San Isidoro, en 1605.

Aunque no se sabe con exactitud la fecha de su fundación, se puede afirmar que fue en el siglo XVI, puesto que en una relación encontrada por D. Hilario Arenas en el Palacio Arzobispal, de cuarenta Cofradías que figuraron por orden de antigüedad en la Procesión del Corpus del año 1602, esta Hermandad ocupaba el número once.


Instituida en memoria de la Exaltación de Nuestro Señor Jesucristo, pendiente del madero Santo de la Cruz, y de las Lágrimas que derramó su Santísima Madre al presenciar la dolorosa escena del Gólgota. Pronto se traslada a la Iglesia de Santa Catalina, colocando sus imágenes en la nave de la Epístola, por carecer en esas fechas de capilla propia.

Desde sus principios esta Hermandad se distinguió por sus miembros de la Nobleza de la ciudad, ya que sus reglas prohibían la pertenencia a personas descendientes de moros y penitenciados u otras que tuvieran oficios mal vistos. En esos años la Hermandad atesoró enseres de gran valor artísticos, incluidas sus mismas Imágenes Titulares. Nombres como Pedro Roldán, Cristóbal de Guadix, La Roldana, Luis Antonio de los Arcos, en la imaginería y los bordadores Miguel del Olmo y Juan Manuel Rodríguez Ojeda, nos dejaron sus obras; y esta Hermandad, consciente de sus valores, los restaura y los conserva, y sólo ha sustituido aquellas de poco valor; y hoy día, los talleres de Villarreal, Eduardo Seco Imberg y Fernando Marmolejo en orfebrería, el Convento de Santa Isabel y Joaquín Ojeda Osuna están completando nuestro acervo artístico con obras de gran valía, puesto que sus diseños sin perder el sello de la época barroca, son de gran originalidad sin perder la personalidad que la Hermandad a acumulado durante siglos y que nos legaron y que en el orden estético tenemos la obligación y de asegurar su continuidad.

Respecto al siglo XVIII tenemos por parte de la Corporación noticias, pues conserva dos pequeños cuadernos, en hojas sueltas, con algunas actas: el uno, comprende desde el año de 1712 hasta el 1722; y el otro, desde este año, al de 1746; empezando por aquel con una copia de los derechos parroquiales de la Cofradía del año 1707; y además tiene un Libro de Acuerdos que principia el 2 de Marzo de 1732 y concluye el 30 de Abril de 1786. Por estos documentos vemos, que la Corporación se encontraba en buen estado y que poseía algunos bienes. Respecto a los años en que hizo Estación de Penitencia, en este siglo, no se pueden señalar todos a causa de los pocos acuerdos de la Cofradía que se advierten en sus documentos; más consta que después del año de 1707, la efectuó en 1718, primer año de su salida procesional en la tarde del Viernes Santo, 1726, 1729, 1743, 1744, 1745, 1749, 1751, 1755, 1760, 1763, 1765, 1766, 1767, 1771, 1775, 1776, 1777, 1786, 1789, 1790, 1798 y 1799.

Es a través del siglo XIX, cuando parece alcanzar la Hermandad su máximo esplendor, pues si bien de antiguo se hallaba vinculada a la Orden Militar de Santiago, motivo por lo cual viene usando en el escudo la Cruz de la misma, es precisamente en esta época del siglo XIX cuando es incorporada en goce de gracias espirituales con todas las religiones de la Cristiandad, y así, según documento que obran en el archivo de la Hermandad, lo hace en 1811 a la Orden de Trinitarios Descalzos, y a la Orden de Franciscanos en 1815. A la Real Congregación de Alumbrado y Vela al Santísimo Sacramento en 1816. A la Orden Carmelita de Antigua y Regular Observancia, igualmente. A la Orden de la Merced, en 1818, y a la Orden de Carmelitas Descalzas y a la Orden de los Cartujos y Trapenses, en 1819. En ese mismo año lo hace también a los Agustinos Descalzos, a los Ermitaños de Córdoba, a los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios, a la Orden Regular de San Cayetano, a los Mercedarios Descalzos, a la Congregación y Hospital de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Córdoba, a la Orden de Canónigos Regulares Premostratenses y en 1831 a la Orden de San Basilio el Magno. En 1866 a la Pía Unión del Sagrado y Amantísimo Corazón de Jesús, de Santa María Ad Pineam de Roma. Respecto a los años en que hizo Estación de Penitencia, en este siglo, consta que la efectuó en 1800, 1802, 1804, 1814 y los cinco años siguientes. En 1826 volvió a efectuar su acostumbrada Estación, la que repitió en los cuatro años siguientes, y en los de 1834, 1840, 1844, 1845, 1846, 1849, 1854, 1860, 1864, 1865, 1866, 1868, 1869, 1870, 1871, 1872, 1874, 1876, 1877, 1878 y 1881, siendo su Estación en Jueves Santo, en los años 1871, 1872, 1874 y 1877. Esta Corporación celebró durante todos los años, Quinario dedicado al Santísimo Cristo de la Exaltación, Septenarío consagrado a los Dolores de la Santísima Virgen y Función a la Exaltación de la Santa Cruz en la domínica siguiente a esta Festividad. Hasta este siglo, llevo la Virgen, un palio de los llamados de plata roults.

El Cabildo General celebrado el día 19 de Mayo de 1901, presidido por el lltmo. Sr. Provisor del Arzobispado de Sevilla D. Jerónimo Alvarez Troya, éste manifestó que el objeto principal de su presencia era hacer presente a la Corporación que en el día anterior, había declarado disuelta la Hermandad por decreto gubernativo y en atención a haber transcurrido 16 años sin que ésta diese señales de culto alguno en el referido tiempo; y que, accediendo a los piadosos deseos de las personas que se encontraban congregadas, había determinado nombra una Junta de Gobierno Interina, encargada de reorganizar la Corporación a cuyo efecto nombró como Hermano Mayor de la misma a D. Luis María Ybarra González.

Por decreto del Ilustrísimo Señor Vicario General de este Arzobispado de Sevilla Dr. D. Emilio Aguilar, de fecha 23 de Septiembre de 1964, y a demanda de la Real y Muy Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento, Purísima Concepción y Animas Benditas del Purgatorio de la Iglesia de Santa Catalina, V. y M. de esta Ciudad de Sevilla, únense, formando una sola entidad a los efectos de su régimen y gobierno la precitada Hermandad Sacramental con la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Exaltación y Nuestra Señora en sus Lágrimas, aceptando el patronazgo de San Sebastián Mártir y de una manera especial a la Santísima Virgen en su Inmaculada Concepción.


Es conocida esta Hermandad por la de "Santa Catalina o "La Exaltación", por la iglesia en que se halla erigida o el misterio que representa. En la tarde del día del Amor, del día del Augusto Sacramento del Altar, esta Archicofradía Sacramental atraviesa las viejas calles del Casco Antiguo de Sevilla, para traer el mensaje de salvación de Cristo Exaltado en la Cruz, manteniendo su estilo clásico, de sabor mantenido, de cofradía con mucha historia vivida y mucha vida de labor continua. Durante los años de 1956 al 1959 hizo la Estación de Penitencia en la tarde del Viernes Santo. Sin embargo, su acusado carácter de Cofradía de Jueves Santo prevaleció, volviendo a su día tradicional de Salida Procesional. El auge, la seriedad en cultos y estaciones, el incremento del número de hermanos, los nuevos estrenos, el establecimiento de una nueva Casa-Hermandad en propiedad y el normal desenvolvimiento económico de esta Archicofradía, han hecho que alcance actualmente un grado de esplendor que, al situarla entre las mejores de Sevilla, la eleva a un alto nivel cofradiero.

Túnicas: Blancas de cola con botonadura morada y antifaz morado, con cinturón de esparto.

Dirección Web: http://www.laexaltacion.org/

La información contenida en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Asimismo, las fotografías adjuntas son obra de Francisco Santiago.