domingo, 13 de enero de 2008

La Lanzada


Real, Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad Sacramental, Concepción de Nuestra Señora, Santa Espina de Nuestro Señor Jesucristo, Ánimas Benditas, Nuestra Señora de la Esperanza, Divina Enfermera y Cofradía de Nazarenos de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo y Nuestra Señora de Guía, San Juan Evangelista y María Santísima del Buen Fin.

Iglesia de San Martín. (Dos «pasos»).

Se fundó en 1591-95 en la Iglesia de S. Nicolás bajo el título de Guía y Lanzada, siendo fruto de la transformación en cofradía penitencial de una hermandad gremial de gloria, que bajo el título de Ntra. Sra. de Guía, fundaron a principios del siglo XVI gentes marineras en el convento trianero del Espíritu Santo. Entre 1612 y 1622 realizó de manera ininterrumpida su estación de penitencia, el primer año en Martes Santo, y los restantes a la una de la tarde del Viernes Santo. En la reducción de cofradías de 1623 fue agregada a la de la Soledad, pero hacia 1630 esta unión se deshizo, quedando la corporación muy decaída, lo que propició que en 1642 se fusionara a una pujante Hermandad de Gloria, que bajo el título de Ntra. Sra. del Buen Fin existía en el barrio de la Feria. Tras esta fusión desapareció el título de Guía para la Virgen Titular, pasando a ser el de Buen Fin; asimismo se aprobaron nuevas Reglas en dicho año. Hacia 1653 se instaló en el Convento de S. Basilio, donde adquirió capilla propia en 1670. En 1703 construyó andas y esculturas para el paso del misterio, de las que subsiste únicamente la actual Imagen del San Juan, estrenándolo todo, junto a un nuevo paso de palio, el Miércoles Santo de 1713. A partir de 1733 entra en la decadencia, de la que logra salir en 1754, contando con el apoyo de los frailes basilios quienes fueron los hermanos mayores efectivos de la Hermandad hasta 178 1, atravesando un período de gran prosperidad en estos años.

En 1796 se arruinó el almacén de la corporación, quedando destruidos sus dos pasos, lo que unido a los estragos que la epidemia de fiebre amarilla de 1800 provocó entre sus cofrades y a las desavenencias que surgieron con la comunidad basilia, dejaron la cofradía muy maltrecha, aunque logró recuperarse en 1807, volviendo a procesionar en el siguiente año. La invasión francesa de 18 10 provocó la ocupación del convento de S. Basilio, sufriendo la capilla de la Lanzada el asalto y saqueo de las tropas napoleónicas, que destruyeron numerosos enseres de la Hermandad, entre ellas las Imágenes de la Virgen del Buen Fin, las tres Marías y el Longinos, resultando dañadas las demás. Por todo ello en este mismo año se le encargaron a Juan de Astorga las actuales Imágenes de las Marías y de la Virgen del Buen Fin. Durante la invasión francesa radicó en S. Marcos, pasando en 1814 a su capilla de S. Basilio, de donde se trasladó en 1818 a la Iglesia de S. Francisco de Paula, adquiriendo allí nueva capilla propia. La exclaustración de este convento en 1836 le supuso la desamortización de dicha capilla y una gran crisis de la cofradía, quedando sin apenas vida corporativa hasta 1844 en que un grupo de antiguos hermanos la revitalizó, fijando su sede provisional en el ex‑Convento de Pasión hasta trasladarse de nuevo a S. Basilio en 1849. En 1850 se aprobaron nuevas Reglas, concediéndole la reina Isabel II el título de Real Hermandad; al tiempo que adquirió un nuevo Crucificado procedente de la extinguida Hermandad de la Antigua y Siete Dolores, ingresando asimismo como hermanos de la cofradía los Duques de Montpensier, quienes actuaron como benefactores de la misma. En 1851 estrenó un nuevo paso de palio y nueva escultura del Longinos, y al siguiente, saya y manto bordados para la Virgen, la primera de las cuáles aún se conserva hoy día y se sigue usando en la salida procesional. Por cierre de la iglesia de S. Basilio se trasladó en 1851 al templo del Santo Angel donde consiguió en depósito la Imagen del Cristo de los Desamparados existente en el mismo, obra de Martínez Montañés. A partir de 1856, sufre un nuevo período de decadencia que se extiende hasta 1875, en que vuelve a procesionar, estrenando en 1877 un paso de misterio neogótico diseñado y tallado por el escultor Manuel Gutiérrez Cano, mayordomo de esta hermandad. En 1883 vuelve a entrar en crisis, recuperándose definitivamente en 1895, volviendo a hacer estación penitencial en 1896, año en que suprimió el paso de palio, estrenando al siguiente nuevas efigies de Longinos y caballo, obras del prioste de la cofradía, el escultor Emilio Pizarro.

En 1900 creó un precedente al ser la primera Hermandad que suprimió de su recorrido de vuelta el paso por Placentines y Francos, haciéndolo por la Avenida. En 1916, ante las graves desavenencias con los carmelitas del Santo Angel, fijó su sede provisional en S. Román, de donde salió en estación de penitencia reponiendo el Crucificado adquirido en 1850, al tiempo que se estrenaron los actuales hábitos de los nazarenos. En este año obtuvo como nueva sede canónica la Iglesia de S. Gregorio. En 1929 se bendijo la actual Imagen del Cristo de la Lanzada. En 1931 volvió a sacar paso de palio en el que figuró la nueva Imagen de la Virgen de Guía que al efecto se construyó en este año, la cual se pasaría al de misterio en 1936, sacando entre este año y el de 1939 bajo palio a la del Buen Fin. Desde 1932 sus Imágenes recibían culto en la iglesia de S. Martín, aunque continuara saliendo de S. Gregorio, hasta que en 1940 la autoridad eclesiástica le concedió la sede canónica en S. Martín. En este año de 1940 volvió a suprimir el paso de palio, retirando del culto a la Virgen de Guía. En 1950 estrenó el actual paso de misterio y en 1967 obtuvo la cesión de la Iglesia de S. Martín, asimismo en 1973 se estrenó el actual paso de palio. En 1981 se fusionó con la Hermandad Sacramental de S. Martín y con la de gloria de la Esperanza "Divina Enfermera". En 1995‑96 celebró brillantes actos con motivo de su IV Centenario fundacional.


El paso de misterio fue diseñado en 1944 en estilo gótico florido por Luis Jiménez Espinosa, estrenándose en 1950. Lleva ángeles de Barbero y Bidón. El paso de palio fue diseñado en estilo gótico por Luis Jiménez Espinosa en 1967, estrenándose en 1973. La orfebrería en alpaca, es obra de Hijos de Juan Fernández; la talla de Antonio Martín, los bordados de Esperanza Elena Caro (1973); Fernández y Enríquez (1990) y las bambalinas laterales estrenadas en 1997.


Imágenes: La Imagen del Cristo la realizó Antonio Illanes en 1929, luce potencias de plata dorada de Marmolejo (1979). La Virgen de Guía es obra de José Rodríguez Rivero‑Carrera en 1983, quien retalló una obra anterior de Illanes de 1971; lleva diadema gótica de plata dorada, obra de Hermanos Marín (1995), manto bordado por Gabriel Martín (1996) y saya con bordados de 1900. El San Juan es obra anónima de la escuela de Pedro Roldán fechada en 1703, lleva aureola dorada de Rangel (1955), túnica y mantolín bordados en 1900. La Magdalena y María Cleofás son obras documentales de Juan de Astorga en 1810, en tanto que María Salomé es obra anónima del s. XIX atribuida a este mismo escultor. Longinos a caballo obra de José Antonio Navarro Arteaga, en 1999. En el segundo paso, bajo palio, figura la Imagen de María Santísima del Buen Fin, obra documentada de Juan de Astorga en 18 10. Luce corona gótica de Rangel (1955) y saya bordada por Concepción León en 1852.

Túnicas: Capa y sotana de color crema; antifaz de raso encarnado; cíngulo y botones igual tono, guantes blancos.

La información mostrada en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Asimismo, las fotografías adjuntas son obra de Francisco Santiago.