jueves, 21 de febrero de 2008

Divina Pastora de Santa Ana


Hermandad de la Divina Pastora de las Almas y Beata Ángela de la Cruz

Parroquia de Santa Ana.


Procesiona en Septiembre.

Referencia histórica.- El barrio trianero desde el siglo XIX tiene también su propia Hermandad de la Pastora, gracias al capuchino exclaustrado padre Miguel Mijares, que siendo cura de la parroquia de Santa Ana promovió con incansable celo su culto entre los feligreses. Él mismo buscó la imagen y el altar, costeado éste último por la infanta María Luisa Fernanda. Es curioso que los restos del citado capuchino aún reposan a los pies de la Divina Pastora, pues aunque se varió la ubicación de la imagen, también se dispuso el traslado de dichos restos. Don Antonio López Pérez, sucesor del padre Mijares en el cargo sacerdotal, quiso continuar su obra y como todavía no había Hermandad, con ayuda de los devotos la estableció el 12 de Diciembre de 1880. En 1881 la Pastora trianera recorrió por vez primera las calles de su nuevo redil, entre el entusiasmo de sus moradores.

Decaída luego la corporación por el cambio de los tiempos, otro párroco de Santa Ana, don José María Arroyo Cera, consiguió hacerla resurgir, reanimando la Junta de Gobierno con nuevos "fichajes", como decía con su peculiar gracejo. Tras el nombramiento de la Divina Pastora como Patrona del Deporte, la imagen fue paseada en barca por el río Guadalquivir (1964). Diversas entidades deportivas ofrecieron trofeos como recuerdo y hasta se colocó un azulejo con la imagen titular en el desaparecido estadio municipal de Chapina, pero después siguió otro período de inactividad, afortunadamente superado a partir de 1990, cuando un grupo de jóvenes encontró el apoyo y confianza del párroco don Juan Martín Pérez. Las nuevas reglas aprobadas en 1993 incluyen como cotitular a la Beata Ángela de la Cruz.

Referencia artística.- La imagen es un notable simulacro mariano debido al escultor decimonónico Gabriel Astorga, que después se adaptó a su actual configuración iconográfica con bastante acierto. Llama la atención por la hermosura de su semblante, moreno y con soñadores ojos negros, de un tipo similar al que ofrece la marinera Virgen de la Esperanza. Es la Pastora romántica, del mismo modo que la de Capuchinos es la Pastora neoclásica, mientras los ejemplares de San Antonio y de Santa Marina nos remiten a la risueña estética rococó.


El paso lleva candelabros de forja. Los respiraderos los hizo el orfebre Andrés Contreras a principios de los años cuarenta, y el cuerpo superior (o canastilla de metal plateado) ha sido añadido recientemente por Antonio Pérez. El llamador se debe a orfebrería Triana. En la delantera va el clásico Niño vestido de pastorcito. Posiblemente labrara también Contreras la aureola estrenada en 1959, las varas de presidencia y tapas del Libro de Reglas.

Datos curiosos.- El interesante exorno del paso busca una ambientación silvestre y realista (girasoles, margaritas, hierbas aromáticas, etc.), a manera de risco o paisaje. En compañía del estupendo San José de talla de su parroquia, la Divina Pastora ha compuesto monumentales Belenes durante el tiempo navideño, sobre el presbiterio de Señora Santa Ana.

Momentos destacados.- Todavía con plena luz de la tarde pasa por la ribereña calle Betis, y ya en plena noche regresa en olor de multitud por San Jacinto y Pureza.

Dirección Web: http://www.pastoradetriana.es/

La información contenida en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla.