miércoles, 6 de febrero de 2008

Inmaculado Corazón de María


ARCHICOFRADÍA DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA Y HERMANDAD SACRAMENTAL DEL STMO. CRISTO DE LA MISIÓN, NTRA. SRA. DEL AMPARO, SAN JUAN EVANGELISTA Y SAN ANTONIO MARÍA CLARET

Parroquia de San Antonio María Claret.

Procesiona en Junio.


Referencia histórica.- En el barrio de Heliópolis, uno de los primeros enclaves modernos y expansionistas de Sevilla, fue constituida oficialmente esta Asociación el 15 de octubre de 1948 y en 1949 se impuso colectivamente el escapulario a los primeros socios, quedando aprobados sus estatutos por el Palacio Arzobispal. Se retomaba o continuaba así la trayectoria de una devoción que ya estuvo establecida en la capilla de la Puerta Jerez desde 1907 hasta 1940, año en que los claretianos dejaron aquella seda para trasladarse a la actual. Ya en 1949 (otras fuentes dicen 1950) salió procesionalmente por primera vez la primitiva imagen, que era de serie, y el superior de los Misioneros, desde el balcón de la casa 16 de la calle Paraguay, consagró el barrio al Inmaculado Corazón de María. En 1958 llegó a alcanzar el número de 753 socios, cifra respetable para tratarse de una entidad moderna. Pasada la "resaca" postconciliar vuelve a revitalizarse y en 1987 su título queda ampliado como "Archicofradía del Inmaculado Corazón de María y Hdad. Sacramental del Santo Cristo de la Misión, Ntra. Sra. del Amparo, San Juan Evangelista y San Antonio María Claret". Por tanto, al primitivo elemento letífico han quedado incorporadas también una faceta eucarística y otra faceta pasionista.


Referencia artística.- La imagen se debe al artista granadino, afincado en Sevilla, don Rafael Barbero Medina (1960). Aunque de tamaño natural y madera de ciprés, parece guardar el recuerdo de los encantadores e intimistas barros que tanto se prodigaron en la tierra natal de ese artista. Ello todavía se nota más en el boceto de terracota que sirvió de modelo, propiedad hoy de un particular. Está sentada sobre un escabel, con primorosa estofa sobre sus ropajes, mostrándonos al Niño Jesús encima de sus rodillas.

Manuel Román Seco repujó en 1951 el paso de metal plateado, con candelabros añadidos en 1953. Orfebrería Triana realizó ciertas adaptaciones en 1985, al haberse agrandado la longitud de la parihuela, restaurando todo el conjunto. Además de las insignias inherentes a su carácter glorioso, la Archicofradía consta de las efigies y enseres correspondientes a su parte pasionista.

Datos curiosos.- Además de la efigie "procesional" hay otra del mismo título y de mayores dimensiones, obra del escultor Vassallo con sentido volumétrico moderno, que es la que preside el culto diario en el templo: esta dualidad advocacional resulta bastante infrecuente en Sevilla. Antes los candelabros del paso remataban con un pequeño farol, que servían para sustentar foquitos eléctricos.

Momentos interesantes.- Al igual que el Corazón de Jesús del barrio nervionense, es muy poético el tránsito por las calles de Heliópolis, bordeadas por floridos chalets, que precisamente ahora suelen estar en plena sazón tras el tiempo primaveral. Se conserva la costumbre de lanzar un fervorín desde un balcón.

La información contenida en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla.