miércoles, 13 de febrero de 2008

Pasión y Muerte

Hermandad de Santa María del Buen Aire y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de Pasión y Muerte, Resurrección de Nuestro Señor y Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación. Capilla de Ntra. Sra. del Buen Aire. (Un "paso"). Referencia histórica.- Los orígenes de esta hermandad se sitúan en el año 1991, cuando un grupo de fieles en el barrio de Triana, se plantearon la creación de una hermandad de silencio, en un barrio donde no quedaban, recuperando valores y advocaciones que se habían perdido.

Buscando antecedentes para esta nueva hermandad decidieron ponerle a su titular cristífero la misma advocación que una cofradía de la que se tiene constancia de la existencia en el siglo XVI en Triana, la «Cofradía del Santo Cristo de la Pasión y Muerte y Ntra. Sra. de la Parra». Además para la titular dolorosa, con la misma intención, eligieron la de «Ntra. Sra. del Desconsuelo», cofradía que existió hasta el siglo XVII. La Virgen de esta antigua Hermandad de Ntra. Sra. del Desconsuelo, que iba inmediatamente detrás de la del Cristo de Pasión y Muerte, fue en un principio llamada Ntra. Sra. De la Soledad pero en el siglo XVI entró en pleito con la Hermandad de La Soledad de San Lorenzo viendosé obligada a modificar la advocación de su titular. Por lo que se conoce ambas corporaciones se extinguieron debido a las epidemias de peste de 1649. El grupo de fieles al elegir esta advocación para la imagen le añadió «Visitación» en referencia a la soledad de personas mayores y enfermos, siendo además una de las actividades de la hermandad la visita a enfermos.


En 1992 se empezó a formalizar la idea creándose el «Grupo de Oración, Penitencia y Caridad Pro-Hermandad del Stmo. Cristo de la Pasión y Muerte, Resurrección de Ntro. Señor y Ntra. Sra. del Desconsuelo y Visitación». Con la intención de convertirse en Hermandad del por entonces Grupo de Oración, esta encarga la imagen del Cristo, que fue realizada en 1996, a el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga y se traslada en 1997 a la Iglesia de San Vicente de Paúl, en la calle Pagés del Corro, de los Padres Paúles. El Viernes de Dolores de 1999 se realiza el primer Via Crucis de la imagen, organizado por los Padres Paúles, y que desde entonces sigue haciendo en cuaresma semanas antes de su salida procesional.


A principios del años 2001 pasa a ser Agrupación Parroquial, y se produce un cambio de sede, pasando a la Parroquia de Ntra. Sra. del Buen Aire en la calle Virgen de Fátima. Allí había una imagen de la Virgen del s. XVIII titular de la parroquia y que pasa a formar parte de la Agrupación convirtiéndose en la advocación letífica de esta. Ese mismo año se realiza por el mismo imaginero que la imagen del crucificado la imagen de Ntra. Sra. del Desconsuelo y Visitación. El 22 de marzo de 2002 se bendicen las imágenes del Cristo y de la Virgen Dolorosa, coincidiendo con la presentación de ésta, por el entonces Arzobispo de Sevilla Carlos Amigo Vallejo.



El Viernes de Dolores de 2004 realiza su 1ª salida procesional la imagen del Stmo. Cristo en un paso nuevo obra de Navarro Arteaga haciendo estación a la Parroquia de Santa Ana, lugar a donde iban todas las hermandades de Triana hasta el año 1830 al no poder cruzar el río Guadalquivir. Desde el año 1845 no hacía estación un paso de estas características a la Parroquia de Santa Ana. Durante los años siguientes la Agrupación solicita su nombramiento como hermandad de penitencia, ejerce una gran labor social en su entorno, encarga la realización de un paso de palio para la Virgen y el paso procesional del crucificado realizado por el tallista malagueño Manuel Toledano Gómez que estrena el Viernes de Dolores de 2009.


El día 26 de Enero del 2011 la Agrupación Parroquial Pasión y Muerte es nombrada hermandad de penitencia por parte del arzobispo de Sevilla Juan José Asenjo.

Referencia artística.-

Stmo. Cristo de Pasión y Muerte.- El Santísimo Cristo es obra del escultor y hermano fundador de la corporación, don José Antonio Navarro Arteaga en 1996. Está tallada en cedro y mide 1,82 m de altura, ideada para ser procesionada en un paso en solitario. La imagen está inspirada en las tallas cristíferas del primer barroco sevillano, con ciertas reminiscencias montañesinas. Se podría calificar como una obra clásica de la imaginería sevillana aunque con el sello característico de su autor.


Iconográficamente representa el momento en el que Cristo, tras el «consumatum est» y haber expirado, baja su cabeza en señal de ausencia de vida. El modelado está muy trabajado, como caracteriza a muchas obras de Arteaga; minucioso en el tratamiento del cabello y paños.



El estudio anatómico es muy completo. No tiene aún la llaga de la lanzada y cada uno de sus pies está atravesado por un clavo. Los rasgos tanatológicos del post mortem no han aparecido todavía, exceptuando cierta tensión existente en el cuello. Los ojos aparecen con los párpados casi cerrados debidos a su caída por acción gravitatoria tras la muerte. La boca está entreabierta, con la comisura de los labios reseca y un pequeño hilo de saliva que se desliza por su barbilla. Las muñecas están parcialmente quebradas, debido al peso del cuerpo en la cruz. La policromía presenta tonos claros, con poca presencia de sangre, la cual posee una tonalidad muy suave. Presenta heridas en frente, barbilla, extremidades superiores e inferiores y espalda, estando el torso muy despejado. El cabello presenta diferentes tonalidades que otorgan un efecto de claroscuro muy interesante.


Ntra. Sra. del Desconsuelo y Visitación.- El artífice de Ntra. Sra. del Desconsuelo y Visitación fue, de nuevo, el hermano fundador don José Antonio Navarro Arteaga. La imagen fue efigiada en el año 2001 con una clara vocación procesional y responde iconográficamente a las características propias de una dolorosa de rasgos dieciochescos, semblante maduro y compungida aflicción. Todo ello le otorga una gran unción sagrada.


De la imagen se puede destacar su caída hacia la izquierda, la cual, unida a las manos entrelazadas añaden un fuerte grado de expresividad y personalidad a la talla. La boca está trabajada con minuciosidad, dejando entrever un esbozo de dientes y lengua. El tratamiento del labio inferior nos evoca a algún tipo de plegaria que personifica escultóricamente el transido dolor de María. Ceño y arco supraciliar están modelados con delicadeza y honda expresividad, en conjunto con lo anteriormente citado, posición de párpados y ojeras. Posee juego de pestañas postizas en la parte superior de los globos oculares, teniendo el iris tonos azulados. Tres lágrimas caen por su rostro, dos por la mejilla izquierda y una por la derecha, estando presentes los regueros dejados por las mismas.


La policromía responde a uno de los mejores trabajos de Navarro Arteaga en este campo y se nos muestra con pálidas facciones, con las que contrastan fuertemente los frescores en ambos pómulos y manos. Una de las particularidades más importantes que posee es la enfatización de la madurez de María en aquellos momentos, que el artista quiso otorgar a la obra con elementos tales como las manchas de edad en las manos, las cuales otorgan un gran efecto en términos de expresividad.


Al igual que la imagen del Cristo, la Virgen fue bendecida por el Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo el el Viernes de Dolores de 2002 en la Parroquia de Ntra. Sra. del Buen Aire.

Túnicas.- Negras túnicas de ruán con antifaz negro y cinturón de esparto. Fuente: Wikipedia.