lunes, 31 de marzo de 2008

La Parroquia de San Román


Los graves deterioros existentes en 1990 motivan el inicio del proceso de restauración de la Iglesia de San Román de Sevilla por parte de la Consejería de Cultura. Este proceso ha consistido en una restauración integral del edificio, que se ha desarrollado durante un periodo de 14 años, desde 1990 hasta 2004.

Las Parroquias de San Román y de Santa Catalina figuran entre las 24 en que quedó dividida la ciudad de Sevilla, en la segunda época del Cristianismo tras la dominación musulmana. Creadas en el año 1356, a lo largo de sus 650 años de vida tiene una rica historia de servicio al Evangelio y a los sevillanos.

El arreglo de 1911 fusionó ambas en una sola Parroquia. En el año 2011 se cumplirá el primer centenario de la fusión. A lo largo del siglo XX esta parroquia ha venido promoviendo la unidad eclesial de sus feligreses, bajo el patrocinio de sus titulares, San Román y Santa Catalina, mártires del siglo IV.

El Templo Parroquial:

El Templo parroquial de San Román data del año 1356, saqueado e incendiado por las turbas en 1936, fue totalmente derruido. Se restauró en 1947, en que se entregaron las simbólicas llaves; mientras tanto, los ministerios parroquiales se hacían en la iglesia de Santa Catalina. Incluso la popular Hermandad de los Gitanos se reorganizó allí después de la incivil guerra que padecimos durante esos años. Por ello se co-titulaba parroquia de San Román y Santa Catalina.

De la fábrica de la iglesia sólo se ha salvado la torre barroca; los pilares que sostenían la techumbre de madera del templo, que constaba de tres naves, el ábside, de nervaduras góticas, y las dos portadas de la iglesia; lo más notable es la portada principal, construida en el s. XIV, en la que existe una escultura de piedra muy característica de esa centuria, como los canecillos de su tejaroz.

Por culpa del incendio ocurrido en 1936, desapareció el retablo mayor, donde se veneraba la imagen de San Román. Aunque la escultura más apreciada del templo en la antigüedad era la Virgen de Granada, obra de Roque Balduque, de la segunda mitad del siglo XVI, de la capilla Sacramental, que era lo más notable del templo no quedó absolutamente nada.

El enclave de la iglesia, se encuentra entre las calles Sol, Enladrillada y Plaza de San Román. Después de la última restauración en el año 1947, en el año 1991, se realizó una obra de urgencia, colocando un techo de uralita, mientras se hacían los estudios precisos y se elaboraba el proyecto de obras, encomendado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía al Arquitecto Don Antonio Delgado Trujillo. En abril de 1994 se iniciaron las obras de restauración, que fueron suspendidas a petición de la dirección técnica, en junio de 1995, a fin de estudiar datos nuevos descubiertos al hilo de los trabajos. Luego, surgieron diversas dificultades y, a los siete años de espera, llenos de todas clases de comentarios y dificultades, en el año 2003, comenzaron la última fase de finalización de las obras, que verá de nuevo abierta sus puertas a partir del día 18 de septiembre del 2004.

La arquitectura del edificio después de la restauración:

La iglesia de San Román es de estilo mudéjar, construida en los siglos XIII-XIV y con una renovación barroca de los siglos XVII-XVIII. Es una iglesia de tipo parroquial sevillano, formada por tres naves, la nave central de mayor anchura y altura que las otras. La estructura sobre la nave central es un artesonado formado por armadura de pares y nudillos, con siete tirantes con lacería. Las naves laterales se cubren con forjados de madera.

La fachada principal tiene una portada gótica de cantería, fuertemente abocinada, un óculo central de gran tamaño sobre ella y dos óculos laterales de menor tamaño. Hay un cuarto óculo sobre el óculo mayor, que es caso único en estas iglesias.

La apreciable diferencia de altura entre la nave central y las laterales permite la existencia de unas ventanas ojivales en los laterales de la nave central. Este tipo de ventanas existe en muy pocas iglesias similares, pero en ninguna con superficie acristalada tan grande. La restauración de estas ventanas y el empleo de estucos blancos en el interior proporcionan un espacio interior muy luminoso. Probablemente la Iglesia de San Román es la que tiene mayor luz natural en su interior entre las iglesias de la misma tipología.

El presbiterio, de planta rectangular, se cubre con bóveda vaída. La restauración de los dos ventanales laterales con vidriería artística (San Román y Santa Catalina) y la colocación asimismo de estucos blancos en paredes y bóveda también proporcionan luminosidad especial a este espacio singular, que se ha visto realzado con la reubicación del retablo mayor procedente del Hogar Virgen de los Reyes, u con la reordenación de los elementos litúrgicos.

En cabecera de la nave lateral izquierda se encuentra la capilla sacramental, probablemente de la época fundacional de la iglesia o poco posterior, cubierta con bóveda de crucería.

En la cabecera de la nave lateral derecha se ha reubicado la sacristía, que era donde se encontraba antiguamente; en las últimas décadas esta capilla estaba ocupada por la Hermandad de los Gitanos, hasta su traslado hace pocos años a la antigua Iglesia del Valle.

Las fachadas laterales a calle Sol y a calle Enladrillada también tienen sendas portadas de cantería del siglo XIV, que se han restaurado al igual que la portada principal a la plaza de San Román.

En la calle Enladrillada se ha demolido la edificación existente, de escasa calidad constructiva y muy deteriorada, y se ha reordenado este espacio con una construcción de una planta y un compás entre la portada y la calle.

De este modo se han recuperado tanto la portada como el volumen y características exteriores de la capilla sacramental.

La torre campanario, a la izquierda de la fachada principal, terminada hacia 1700, ha necesitado una fuerte restauración debido al mal estado del cuerpo superior. El chapitel se ha vuelto a recubrir con azulejería en color azul cobalto, como tuvo antiguamente.

Los deterioros existentes en 1990:

a) Daños en cubiertas.

Las cubiertas estaban muy deterioradas, siendo además el origen de gran parte de las demás patologías importantes del edificio. Los daños eran tan graves que motivaron la obra de emergencia de 1991.

Los aleros y faldones de la cubierta de la nave central estaban en pésimas condiciones, y se llegaron a producir desprendimientos con caídas de tejas a la calle Sol en dos ocasiones. Los días de lluvia persistente existía imposibilidad de uso del edificio, debido a que el agua entraba a chorros a través de muchos puntos de la cubierta.

b) Daños en estructuras (artesonado, bóvedas, forjados, muros y arcos).

El artesonado de madera sobre la nave central era de los años cuarenta, al igual que las cerchas sobre el presbiterio, pues los originales ardieron en el incendio de 1936. Las filtraciones habían provocado pudrición elevada en ambas estructuras. Existía grave peligro de caída de las cerchas sobre las bóveda, y de ésta sobre el altar mayor. Además el deterioro permitía la transmisión de empujes horizontales importantes sobre los muros, con desplomes hacia el exterior y grietas graves en muros, bóvedas y arcos.

c) Daños en instalaciones, acabados y otros elementos.

Había deterioros apreciables en los revestimientos exteriores, en la cantería de las tres portadas, en la cerámica de los pilares y del presbiterio, en las carpinterías y vidrierías. La instalación eléctrica estaba en mal estado y corría peligro debido a la humedad en los muros.

d) Construcción deficiente en la zona junto a Calle Enladrillada.

En los años cuarenta en el solara adyacente se efectuó una edificación de dos plantas destinada a escuelas parroquiales, que también ocupó el espacio entre la fachada izquierda y calle Enladrillada. Estas construcciones fueron perjudiciales para el edificio de la iglesia: en particular para la capilla sacramental (se cegó su ventana y se le produjeron problemas constructivos y grandes filtraciones de humedad) y para la portada de calle Enladrillada (quedó parcialmente tapiada y con destrozos importantes).


El proceso de restauración:



a) La actuación de emergencia (1991).

La principal actuación fue el desmontado de las tejas y mortero de las cubiertas de la nave central y del presbiterio, para impedir nuevas caídas a la calle, y su sustitución provisional por una cubierta de chapa de fibrocemento (uralita), en espera de la siguiente obra.

b) La primera fase de obras (1994-1995).

En esta fase se realizaron sobre todo las actuaciones de estructuras y cubiertas: desmontado de cubiertas y estructuras de cubiertas para la ejecución de las nuevas o restauración de las que permanecen, atado y consolidación de muros, artesonado sobre la nave central, restauración de los tirantes de lacería, forjados de madera de las naves laterales, refuerzo de bóvedas, cerchas sobre el presbiterio, cubiertas, algunas actuaciones de albañilería y otras actuaciones de menor entidad. Se colocó teja en todas las cubiertas, incluidas las naves laterales y la capilla sacramental, como hubo antiguamente.

c) La segunda fase de obras (2003-2004).

En esta fase se ha realizado la reordenación y restauración de las capillas de cabecera de las naves: presbiterio, capilla sacramental y sacristía. Se ha terminado la reordenación del sector de calle Enladrillada. Se han efectuado las restauraciones de las tres portadas, de las vidrieras, de la azulejería, y de la torre campanario. Se han ejecutado las instalaciones eléctricas, de iluminación y otras, las carpinterías de madera, metálicas, cerrajería y vidriería, incluido el nuevo cancel de madera. Se han realizado los revestimientos y los acabados, zócalo de piedra caliza en fachadas, solería de mármol, y especial relevancia han tenido los estucos de cal en interior y exterior. Se han vuelto a emplazar en las naves laterales los cuatro retablos que había, dos de ellos del siglo XVI.

Las actuaciones de la Parroquia:


La Consejería de Cultura ha promovido la restauración del edificio, como bien inmueble. La Parroquia de San Román y Santa Catalina se ha encargado de los bienes muebles:

Restauración y reubicación de tres retablos procedentes del Hogar Virgen de los Reyes (el retablo mayor del presbiterio y los dos pequeños retablos de la capilla sacramental, cedidos por el Ayuntamiento de Sevilla); la restauración de varias imágenes (algunas que estaban en la iglesia y otras procedentes de otros lugares) y la ejecución de otras imágenes de nueva factura, la realización del nuevo sagrario de plata, la pila bautismal y la mesa de la sacristía de mármol rojo, la fabricación de los nuevos bancos de caoba.

Un retablo mayor para la Parroquia de San Román:


Tras una larga espera, la Parroquia de San Román abrirá sus puertas al culto de nuevo este mismo mes de septiembre. Los trabajos de finalización de la rehabilitación del edificio (llevadas a cabo por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía), y de restauración de algunos de los bienes muebles que vestirán el templo (llevadas a cabo por el taller de restauración ReCar C.R., y financiadas por la parroquia), se han desarrollado simultáneamente.

Varias de las obras que serán expuestas al culto, provienen del antiguo Hogar Virgen de los Reyes, cedidas por el Ayuntamiento a la Diócesis. Se trata, pues, de una recuperación histórica de un patrimonio creado para un fin litúrgico, y que después de algún tiempo, volverá a recuperar su función.

Entre las muchas obras, hay que destacar especialmente el retablo mayor, obra de gran interés tanto por su categoría artística como por su historia material. Compuesto por restos de otros dos, pertenece el ático al antiguo retablo del Hospital de San Hermenegildo, en el que aparecen tres pinturas sobre tabla (tabla central, la trinidad y las dos laterales de cuarto de punto, las virtudes fortaleza y templanza), realizadas por Alonso Vázquez en 1603. Como curiosidad, decir que el cuadro que decoraba la parte central de retablo, no es otro que el tránsito de San Hermenegildo, obra de gran formato que se conserva en el Museo de Bellas Artes de nuestra ciudad.

Los dos cuerpos y el sotobanco que conforman el resto, pertenecen a otro retablo de autor desconocido de finales del siglo XVII, principios del XVIII. Todo el banco pertenecía un añadido hecho a mediados del siglo XX, no siguiendo estos la forma ni el estilo de lo realizado anteriormente.

En cuanto a su restauración, comentar que aunque no es la primera vez que se realiza un traslado de un sitio a otro, no es común hacerlo, sobre todo por los problemas que ello conlleva, como el que encaje en su nuevo lugar de ubicación o la preparación de una nueva estructura que facilite el acceso para el mantenimiento y la conservación del retablo.

Tras su desmontaje, se procedió a una primera fase de limpieza, consolidación del soporte, fijación y limpieza del oro, y protección. Posteriormente se encargó la realización de una estructura en acero con tramers a dos niveles que facilitarán el acceso por su parte posterior, y se montó, ajustando las piezas a la nueva estructura.

Para terminar, agradecer el trabajo y esfuerzo realizado por las distintas personas y empresas que han colaborado en la recuperación de este bien inmueble y de todos los bienes muebles para disfrute de la feligresía.

El Tesoro Histórico Artístico
:


En su interior nos encontraremos grandes cambios, como la nueva portada de arco ojival, realizada en piedra y aparecida entre los muros de la iglesia que da a la calle Enladrillada. Pero es una pena que la recién restaurada portada que da a la calle Sol se haya dejado sin apertura. La torre de estilo barroco, de autor anónimo y ubicada a los pies del Evangelio, pertenece al s. XVIII.

Respecto al retablo mayor, que se encuentra en el presbiterio de San Román ya colocado, proviene de la capilla del antiguo Hogar Virgen de los Reyes, cedido en uso por el Ayuntamiento al Arzobispado. Dicho retablo es del s. XVII y de autor desconocido, que ha recorrido un largo camino sufriendo modificaciones, pérdidas y añadidos.

Aunque no se han encontrado datos históricos precisos, parece que estuvo en el Hospital de San Hermenegildo hasta 1837, año en el que pasó al Hospital de las Cinco Llagas. Tras ser desmembrado y desposeído de su pintura central, pasó al asilo de la mendicidad, y en 1959, llegó a la capilla del Hogar Virgen de los Reyes procedente de dicho asilo. La ensambladura fue obra de Diego López Bueno en 1603 y las tres pinturas del ático (la trinidad, la templanza y la fortaleza) de Alonso Vázquez Juan de Úceda. Su sencillo diseño guarda parecido con el retablo mayor de la parroquia de Castiblanco, realizado por los tallistas Ribas en 1678.

Además podremos contemplar la imagen de la Inmaculada del s. XVIII. Proviene del Hogar Virgen de los Reyes y restaurada en el año 2002 en el taller de Regla Rossiñol, Carlos Sánchez y Álvaro Rodríguez. El templete de plata, encargado al orfebre Jerónimo Seco y restaurado en el año 2002 en el taller de Villareal, para que saliera en la procesión Eucarística de la Parroquia, que se viene celebrando desde el año 2002, con la participación de las Hermandades de la feligresía.

La imagen de San José, el Cristo Crucificado del s. XVI y principios del s. XVII, de talla en madera policromada de tamaño académico. La imagen de Santa María del s. XVIII. Fueron restauradas estas imágenes en el taller de Regla Rossiñol, Carlos J. Sánchez y Álvaro Rodríguez. Se recuperó la imagen titular de San Román obra de Francisco Berlanga en madera policromada y estofada en el año 1998.

Por último, y la gran obra de orfebrería que dirige Manuel de los Ríos y entregado en julio del 2004 que presidirá la capilla sacramental, siendo costeado por donantes y feligreses.

Inversión de la Consejería de Cultura:


Actuación de emergencia (1991):

Inversión: 7.744.593 pts (46.545,94 €)
Empresa constructora: Texsa

Primera fase de obras (1994-1995):

Inversión: 51.951.551 pts (312.234,11 €)
Empresa constructora: Construcciones 92

Segunda fase de obras (2003-2004):

Inversión: 720.304,95 €
Empresa Constructora: Acrisur SA

Inversión total: 1.079.086,00 €

Equipo técnico de todas las actuaciones:

Arquitecto: Antonio Delgado Trujillo
Arquitecto técnico: Emilio Guisado Carmona

Horario de misas:

- Domingos y Festivos:

Por la mañana: 11, 12 y 13 h. Por la tarde: 19 y 20 h.
Desde el 15 de Junio hasta el 15 de Septiembre se suprimen las misas de 11,00, 12,00 y 19,00 h.

- Días Laborales: 19,00 y 20,00 h.

Desde el 1 de Mayo hasta el 15 de Junio la misa de siete de la tarde se traslada a las 7,30 de la tarde.

Desde el 16 de Junio hasta el 15 de Septiembre se suprime la misa de siete de la tarde.

- El 1 de Enero se suprime la misa de 11.

- El 25 de Diciembre se suprime la misa de 11.

Fuente y Fotos: http://www.artesacro.org