martes, 10 de junio de 2008

San Jerónimo y La Bachillera

San Jerónimo ha sido tradicionalmente un barrio alejado de la ciudad, pero la expansión de Sevilla lo ha integrado definitivamente en ella.

El monasterio de San Jerónimo, fundado en 1414 gracias a la fortuna donada al mismo por el poderoso hacendado sevillano Juan Estebanera, es uno de los ocho conventos más destacados, además de La Cartuja, de nuestra ciudad. De bellas formas góticas, se convirtió rápidamente en uno de los más ricos de Sevilla gracias a las aportaciones mediante donativos y testamentos de numerosos fieles sevillanos. Todavía se pueden apreciar los restos de lo que fueron sus ricas huertas, granjas y jardines, bien reflejadas en grabados de la época.

Cambios en el río:

A finales del siglo XVIII se produjo por circunstancias naturales un cambio muy importante en el trazado del Guadalquivir que afectó, sin lugar a dudas, en la frecuencia y dinámica de las inundaciones de la ciudad: fue la desaparición del torno de la Morcadera. Ello trajo como consecuencia la eliminación de más de siete kilómetros de cauce, el acentuamiento de la curva del cortijo del Alamillo y el traslado al Norte del punto de ataque del río a la ciudad, en concreto desde la puerta de la Barqueta (o de Bib-Arragel) hasta las zonas aledañas a San Jerónimo. Tras la Desamortización, en el siglo XIX, San Jerónimo de Buenavista engrosó el número de edificios eclesiásticos dedicados a la explotación de nuevas industrias y en él se instaló una gran fábrica de cristales.

A mitad del XIX se aúnan los dos factores determinantes para la formación del actual barrio de San Jerónimo: uno, la revolución del ferrocarril y el establecimiento del empalme de San Jerónimo, y el otro, los numerosos terrenos del monasterio vendidos tras la Desamortización. La estación de San Jerónimo fue la puerta ferroviaria de Sevilla mientras estuvo funcionando la estación de plaza de Armas, pero tras desaparecer como tal en 1992 de aquella hermosa estación, solo quedan sus restos en un inimaginable estado de abandono aún cuando todos esos terrenos podrían ser reacondicionados para otros usos. Permanecen, eso sí, las viviendas de la RENFE con su curiosa arquitectura y su trazado vecinal.

Se sabe que en esta zona hubo barracas o chabolas ya en 1860 y más tarde, en 1890, se levantaron hileras de casas junto a la estación, a iniciativa de sus propios trabajadores. En los años veinte ya se habían edificado las calles Navarra -calle principal- Vascongadas y Valencia, que en los años 40 se completaron con Extremadura, Cataluña, Burgos, Marruecos, Larache, Melilla, Ceuta y San Juan de la Salle. Todas estas viviendas se diferencian del resto en rasgos generales por ser de una y dos plantas solamente frente a las edificaciones futuras. El crecimiento a partir de estos años es superior, y en las décadas 50-60 se levanta un grupo de viviendas al Este (Formentor, Pasajes, etc.) y otro al Oeste, tras la calle Navarra (Albures, Carpa, etc.), ambos de protección oficial. El Real Patronato de Casas Baratas construyó 1760 pisos para familias humildes en la llamada barriada de la Tercia y más adelante se edificaron las barriadas de Demos y la Papachina. en la década de los noventa, nuevas zonas residenciales vinieron a completar el barrio en la parte colindante con el Vivero y la estación depuradora de aguas de EMASESA, como la urbanización Nuevo Aire, compuesta por una serie de viviendas unifamiliares, modelo que sin duda tiene y tendrá continuidad en el futuro.

Asimismo, cabe destacar el Parque de San Jerónimo, paseo junto al río y referencia obligada al Norte de Sevilla pues en él se encuentra ubicado el llamado Huevo de Colón, escultura donada por Moscú a la ciudad de Sevilla durante la Exposición Universal de 1992.

La Bachillera:

Río abajo y camino del centro histórico de Sevilla, alcanzamos el barrio de La Bachillera. Junto al puente del Alamillo y paralela al Guadalquivir, estas viviendas ocuparon las antiguas huertas de La Bachillera y el Mato de la Rana. Fue en el año 1948 cuando sus propietarios los cedieron a la Asociación Sevillana de la Caridad y ésta realizó unas humildes viviendas que alquiló a bajo precio a familias que habían sido desalojadas de arruinadas casas en Sevilla y Triana. Así, se pavimentó el Camino de Almez (que pertenece como calle principal) y nacieron las calles Arce, Zapote, Lentisco, Chirimoya, Cocotero, Eucalipto, Enebro, Haya, Tilo, Araucana, Tuya y Fresno. Habrían de pasar los años hasta que se edificara el Mato de la Rana y se completara el actual barrio, humilde comos sus viviendas pero bien acondicionadas por dentro en la actualidad.

Fuente: ABC.

3 comentarios:

Du Guesclin dijo...

Lo que ha cambiado esta zona... Hace pocos años hablar de San Jerónimo era referirse a la perfiferia.... Y bueno, la "Bachi" ya para qué... Espectacular el crecimiento de estos barrios en los últimos tiempos.

Volviendo al hilo de Palmete, La Doctora, etc, esperemos que en poco tiempo esas barriadas sigan el mismo camino que ha seguido San Jerónimo.

Saludos.

Javi dijo...

Pues sí. San Jerónimo ha pasado de ser un núcleo aislado (como hoy día pueda ser Valdezorras por ejemplo) a integrarse completamente en la ciudad.

Ojalá las barriadas que mencionas sigan el mismo camino.

Saludos!!

luis genaro dijo...

Saludos

http://monasteriosanjeronimo.blogspot.com/