domingo, 17 de febrero de 2008

Ayer fue el "Sábado de Pasión"


Pocos quizás eran los que podían prever tal concentración de gente en un día en el que jugaban los dos equipos de la ciudad, porque al parecer el fútbol a veces es causa de más suspensión de actos que la propia lluvia.

Sevilla fue anoche un hervidero de gente que no quiso perderse el retorno del Señor de Pasión y su Madre de la Merced a su Casa Grande, no de la Merced (como en lo9s viejos tiempos), sino a la segunda Catedral de Sevilla: El Divino Salvador.

Y es que desde tempranas horas ya se podía ver la iglesia llena de hermanos, que fueron aumentando conforme se acercaba la hora de la misa de despedida de Las Misericordias. Mientras tanto, un gran número de personas ya hacían guardia en la Plaza de Zurbarán y muchas otras se arremolinaban en las inmediaciones de La Anunciación.

A la hora en punto señalada, el cortejo se puso en la calle y comenzó a avanzar entre el silencio del gentío. Un mar de luces de flash inundó al Señor de Pasión cuando salió por la puerta, al igual que posteriormente a la Madre.

A las 21:50 ya estaba la Cruz de Guía en la rampa de acceso y, lo mejor, la Plaza del Salvador a tope de gente, como en los mejores tiempos de la Hermandad.

Ayer comenzó la Semana Santa para muchos sevillanos y foráneos, convirtiendo el traslado de la Hermandad de Pasión en una “quimera divina” que sólo esta mariana y nazarena ciudad sabe ofrecer a sus devociones.

Fuente: http://www.artesacro.org