sábado, 9 de febrero de 2008

La Trinidad


Pontificia Real y Muy Ilustre Hermandad Sacramental y Archicofradía de Nazarenos del Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad, Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, María Santísima de la Concepción, Nuestra Señora de la Esperanza y San Juan Bosco.

Capilla propia en la Iglesia de la Trinidad. (Tres «pasos»).

Las primeras Reglas en poder de la Hermandad fueron aprobadas por el Provisor el 18 de mayo de 1555; no obstante existe un documento fechado en 28 de Abril de 1507 en el que el provincial y Vicario de la Orden de la Santísima Trinidad y electores, reunidos en Capítulo "décimo que probamos estas Reglas y Estatutos de la Cofradía de las Cinco Llagas de Jesús"... "admitimos la dicha Cofradía en nuestro convento de la Santísima Trinidad, etc.", por lo que parece desprenderse que aquellas no fueron las primeras, como viene a corroborar el contenido de un expediente que se conserva en el Archivo del Palacio Arzobispal de Sevilla, año de 1806, en el que consta certificación de la Muy Antigua Hermandad y Cofradía de las Cinco LLagas, Sagrado Decreto y Nuestra Señora de Esperanza que elevado a la autoridad de "Don Carlos IV, por la gracia de Dios Rey de Castilla, León, etc. A vos el Presidente, Regente y Oydores de Nuestra Real Audiencia de Grados que residen en esta ciudad de Sevilla, salud y gracia. Saved que ante Vuestra Alteza como mas haya lugar digo: Que casi desde el tiempo de la fundación del Real Convento de Trinitarios calzados extramuros de dicha ciudad que cuenta sobre Quinientos años de antigüedad, se halla establecida en él la Hermandad y Cofradía del Santísimo Cristo de las Cinco Llagas, Sagrado Decreto y María Santísima de la Esperanza, y es la -única que en él existe ... siguiendo a continuación los Capítulos de las Reglas.

Existe también, otro documento dado en Talavera de la Reina en 10 de mayo de 1558, en el que el Provincial y Definidores del Capítulo de la Orden de la S.S. Trinidad de Redención de Cautivos aprobaban las Reglas y Estatutos en las condiciones del Sr. Provisor de Sevilla, la admitían a la Hermandad para que "gozasen" trayendo Escapulario, etc. El 15 de Agosto de 1567, ante el Notario de Sevilla, Juan de Santamaría, daban en propiedad a la Hermandad terrenos, dentro del Monasterio, para que labrase Capilla y Dependencias, así como bóveda para los entierros de los cofrades.

Concurrió al traslado de la Imagen de la Virgen de los Reyes y restos mortales de San Fernando a su nueva Capilla el 14 de junio de 1579, entre las 26 que asistieron, ocupando el lugar 17, igualmente en el llamamiento de la Procesión del Corpus Christi del año 1602, ocupó el lugar 34 de las 40 hermandades asistentes y, por último en la Procesión de la Bula de la Santa Cruzada de 1632, a la que asistieron 22 cofradías, fue llamada en el lugar 16, haciéndose todos estos llamamientos en orden inverso a la antigüedad de las cofradías, esto es, las más modernas desfilaban delante, de ahí que el historiador D. Félix González de León en su Historia de las Hermandades y Cofradías de Sevilla diga: "Sin duda es esta Cofradía de las más antiguas de nuestra Ciudad".

Posee esta Hermandad uno de los archivos documentales mas completos; amen de los mencionados, conserva documentos de los siglos XVII y XVIII, y en especial de 1632, 1633 y 1778. Durante la invasión francesa se hubo de trasladar a la Parroquia de Santa Lucía, por haber ocupado el invasor la Iglesia en que residía, ello aconteció en 1810 y, desde esta década cuenta con el título de Sacramental, al haberse fusionado con la de dicha Parroquia.

Tradicionalmente, y desde al menos, el siglo XVIII y hasta el año 1951, sacaba en su estación de Penitencia el paso alegórico del "Sagrado Decreto de la Santísima Trinidad de hondo sentido teologal y que nuevamente desde 1994, se ha recuperado para la Semana Santa de Sevilla, incorporándose desde entonces a la estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral.


Este primer "paso" representa lo que sigue:

"En la testera del paso, sobre trono de nubes, se ven las tres Personas que forman la Santísima Trinidad.

El Padre, en gesto amoroso, decreta la entrega de su Hijo para que mediante su sacrificio en la Cruz y su Resurrección Gloriosa, la Humanidad sea redimida. Su mano izquierda, sobre el pecho, en gesto paternal y dolorido. Su mano diestra señala el mundo, destino de su Tarea Redentora, que a los Pies de la Deidad Trina y Una aparece.

Cristo, soporta sobre su hombro izquierdo una Cruz arbórea de amplias proporciones, cuyo extremo inferior descansa sobre el Mundo. El Espíritu Santo, Divina Paloma, se yergue con las alas desplegadas a modo de amparo y protección de la humanidad. Los tres haces de rayos que de Ella parten, uno por cada persona de la Divinidad, representan la unidad de Dios y la Trinidad de Personas.

Al lado del Hijo se representa la Sinagoga, bajo la apariencia de mujer madura dormida, que en postura genuflexa junto a los Pies de Cristo, descansando su cabeza sobre su brazo izquierdo, recibe la Sangre derramada en su Pasión y Muerte, denotando así el estado de sombras y sueños de la sinagoga, de la que despertará como la Iglesia de Cristo que triunfa y se expande por la faz de la tierra.

Tras la Santísima Trinidad, al lateral izquierdo de la imagen de Dios Padre, y tras Él, está la efigie representativa de la Fe, mujer joven y dinámica, para que de esa manera se manifieste que nuestra Fe no es fría, distante ni obsoleta, sino que al contrario, es fundamental y necesaria. Sus ojos levemente vendados, porque la Fe no es ciega, sino que hay que razonarla, reflexionar y ahondar en ella, se dirige abiertamente al pueblo, mirando hacia el exterior del paso, mostrando y remitiendo a todos al señalar con su mano izquierda, el momento trascendental que se representa como fundamento de nuestras creencias.

En el frente, en primer lugar y en su lateral derecho, el Arcángel San Miguel, hiere con una lanza al pecado, representado por la serpiente bíblica, como alegoría a la exclusión del mal y su inaccesibilidad a cuanto rodea a la Divinidad Redentora.

Tras él, los cuatro Padres de la Iglesia Latina, que fueron los que la ilustraron acerca de los misterios de nuestra redención: San Gregorio, San Ambrosio, San Agustín y San Jerónimo. Entre ellos, figura un pequeño ángel que simboliza el Amor Divino y lanza su dardo al costado de Cristo.

En la parte posterior, y sobre la nube en la que se asienta los Tronos de la Deidad Trina, aparecen dos querubes en actitud de alabanza a Dios y en sus manos, en ademán de exaltación de los símbolos, uno porta una palma, por el sacrificio de las persecuciones a la que la Iglesia se ha visto sometida a lo largo de la historia y, el otro, como complemento, una Cruz como representación de su triunfo sobre la tierra."

Las andas en que procesiona este "Auto de Fe itinerante", se han realizado siguiendo el boceto de D. Antonio J. Dubé de Luque; la carpintería es de Francisco Bailac y Antonio Durán; la talla de todo el conjunto, la ha realizado Juan Mayorga, quien también ha realizado el trono del Espíritu Santo, e igualmente los tronos de Dios-Padre y Dios-Hijo, cuyos dorados son obra de Mariano Rojo, hermano de esta Hermandad, asimismo el citado hermano ha dorado el resto de la talla del paso. Los faldones-respiraderos fueron realizados por Fernández y Enríquez, quienes han bordado los mantolines de Dios-Padre y Dios-Hijo; los profetas, medallones, coronas de guardabrisas y remates de la cruz arbórea, son obras de Manuel de los Ríos, como igualmente el llamador; la peana de la Santísima Trinidad ha sido realizada por Lourdes Hernández.

La figura de Dios-Hijo la realizó Emilio Pizarro (1913), la de la Dios-Padre se atribuye, con fundamento, al círculo de Juan de Mesa, la de Dios EspírituSanto es obra de José Antonio Bravo. El imaginero contemporáneo Antonio J. Dubé de Luque es el director artístico de la armonización del conjunto quien, a su vez, ha realizado las figuras de: San Gregorio (1994), San Ambrosio (1995), San Agustín y la Fe (ambas en 1996) y San Jerónimo (1997), la Iglesia dormida es obra de Miguel González (1939), y las del Ángel pequeño y dragón bíblico fueron realizadas por Rodríguez Magaña (1907). Es de autor desconocido el Arcángel San Miguel que figura en el frente del "paso".


El segundo «paso» representa el Monte Calvario, y en la Cruz, la imagen de Cristo esculpida en este año 2002, por el imaginero Luis Alvárez Duarte, sustituyendo a una anterior realizada en 1982 por el imaginero Manuel Hernández León, la cual se dispone a ser descendida, desde las escaleras en que se encuentra por el Santo Varón Nicodemus, obra del imaginero Antonio J. Dubé de Luque (1998) y, al pie de La Cruz, José de Arimatea, realizado por Rodríguez Magaña. A ambos lados, San Juan, de autor desconocido pero de alto valor artístico, y la Virgen de la Concepción, ésta última realizada por Antonio Bidón en 1958 y, en el frontal, María Magdalena, María Cleofás, y María Salomé realizadas por Manuel Flicchi y Rodríguez Magaña, sosteniendo en sus manos el Santo Sudario. Todas la figuras visten con ropajes que contienen bordados antiguos, si bien el manto de la Virgen fue realizado por Fernández y Enríquez en 1985, y la saya de María Santísima de la Concepción por un grupo de hermanas en 1999.


En el tercer «paso» figura Nuestra Señora de la Esperanza, bendito simulacro realizado por Juan de Astorga en 1820, considerada como una de las más bellas Dolorosas que procesionan en nuestra Semana Mayor y, habiéndose conmemorado en el año de 1995 la efemérides del 175 aniversario de su realización y bendición, la Corporación Municipal de Sevilla rotuló con el nombre de Avenida Esperanza de la Trinidad la que une las calles de José de Laguillo y Samaniego, datando del año 1924 su primera salida procesional en paso de palio, que actualmente cuenta con bordados de techo y bambalinas en terciopelo verde de 1945, manto de salida diseñado por Antonio Garduño Navas (1975), toca sobremanto del mismo diseñador (1977), saya (1976), todo ello realizado por Taller de Sobrinos de Caro, si bien el pasado del palio a color verde fue realizado por Talleres Fernández y Enríquez. Faldones (1990), de Artesanía Santa Bárbara. Orfebrería, respiraderos de 1952 obra de Manuel Seco Velasco, en plata de ley, esta obra ha sido llevada a distintos certámenes nacionales y extranjeros, como muestra genial de la orfebrería sevillana; el mismo orfebre también realizó, igualmente en plata de ley y en 1960, los varales inspirados en los blandones del altar principal de la Basílica de San Pedro de Roma; por último la peana (1979), candelería (1980), candelabros de cola (1981) y juego de jarras (1984), todo ello fue realizado por Orfebrería Triana y, por último llamadores (1996) obras de Hermanos Delgado. En el mismo se encuentran reliquias de San Juan Bosco, titular de esta Hermandad y de la casa de la Santísima Virgen en Loreto.

La Virgen de la Esperanza Trinitaria fue coronada canónicamente el 19 de junio de 2006.

Archivo musical: Marchas procesionales: "Esperanza Trinitaria" de Antonio Pantión (1971). "Trinidad" de José Albero (1979). "Reina de la Trinidad" de Juan Velázquez (1986). "Sagrado Decreto" y "Cristo de las Cinco Llagas". "Trinidad y Esperanza", de Pascual González, y arreglos de Pedro Morales; "Cinco Llagas de Esperanza", de José Albero, "Concepción Trinitaria", de Francisco del Toro, "Dios Padre, Dios del Amor", de Francisco González Ríos (1999) y "Esperanza de la Trinidad" de Abel Moreno Gómez (1999).

Labor de Caridad: Tiene instituida "Bolsa de Caridad" gestionada por la Junta de Damas de Nuestra Señora de la Esperanza.

Túnicas: Sotana y escapulario de color crema, cruz trinitaria en el pecho, capa y antifaz negros y escudo de la hermandad bordado en oro, plata e hilos de colores en el lado izquierdo de la capa

Dirección Web:
http://www.hermandaddelatrinidad.com/

La información contenida en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla. Asimismo, las fotografías adjuntas son obra de Rafael Márquez.