domingo, 2 de marzo de 2008

Ntra. Sra. del Pilar


PRIMITIVA, REAL Y MUY ILUSTRE Y FERVOROSA HERMANDAD DE Mª STMA. DEL PILAR Y SANTIAGO APÓSTOL.

Parroquia de San Pedro.

Procesiona en Octubre.

Referencia histórica.- Dícese que los caballeros aragoneses que vinieron para la conquista de Sevilla fueron los fundadores de esta Hermandad. Al principio estuvo compuesta exclusivamente par naturales del reino de Aragón o sus descendientes, hasta que en 1696 dio entrada a todos los fieles sin distinción del lugar de nacimiento. Las Reglas aprobadas por el Consejo de Castilla en 1789 estipulaban diversos actos de caridad y de culto. El Santo Padre León XIII, por rescripto de 1885, agregó la capilla de esta Hermandad a la Santa Angelical del Pilar en Zaragoza, para el goce de todas sus gracias e indulgencias. A principios del siglo XX la collación de San Pedro celebraba velada en la fiesta de la Virgen, engalanando "lujosamente " la esbelta torre parroquial. En 1925 asistió a los cultos el infante don Carlos de Borbón.

Tras la guerra la imagen ha acudido hasta tres veces a la catedral en ocasiones extraordinarias: 29 Diciembre 1939, para presidir en la capilla mayor un triduo conmemorativo del 1 Enero 1940, XIX centenario de la Venida de la Virgen a Zaragoza; en Octubre del mismo año 40, por el primer congreso mariano diocesano (magna procesión de veinte pasos); y en Noviembre de 1946, por el patronato de la Virgen de los Reyes (a cuya ceremonia también acudieron las del Amparo, Todos Santos, Amargura, Valle y Macarena). Por contraste luego pasó unos doce años sin procesionar, revitalizándose a partir de 1979.

Referencia artística.- La encantadora y devotísima imagen es de candelero, fechable entre 1741 y 1748. Mide 1,15 incluyendo la nube de querubes que le sirve como trono. En la mano izquierda porta un subyugante Niño Jesús, de la misma época y estilo. Todo ello va sobre columna metálica sujeta por gallardos ángeles mancebos, de gran valentía y ritmo compositivo. En la base figuran Santiago arrodillado y dos Varones Apostólicos dormidos. El conjunto, pues, supone un delicioso "misterio iconográfico", que escenifica la aparición de la Virgen al Evangelizador de nuestra Patria. Se atribuye a la escuela de Benito de Hita y Castillo.


Ante el mal estado de conservación del antiguo paso neogótico, este año se renueva por otro de similar estilo, con talla realizada por José Mª López Pavón y su carpintería en los talleres de Pedro Fernández Leal, quedando pendiente de dorar. Lleva candelabros de forja, que se mueven acompasadamente, y una emblemática bandera nacional terciada en su frontis. Es de bastante mérito la coronita de la Virgen, con aureola de las más antiguas (quizá seiscentista) y canasto posterior, plenamente barroco, de muy fina y esmerada ejecución. También la coronita del Niño, donada por el célebre platero aragonés Alexandre y valorada entonces en 120 reales de vellón. El óvalo pictórico del simpecado y el bordado del manto.

Datos curiosos.- En 1941 la enseña nacional que iba en el frontis del paso sirvió para para transportar el cadáver del príncipe don Carlos de Borbón, cuando se le dio sepultura en la parroquia del Salvador. Al menos en dos ocasiones se repartió el día del Pilar 2.000 kilos de pan a los pobres, costeados por el peculio particular de un hermano devoto.

Momentos destacados.- Igual que las procesiones de la Divina Pastora y Virgen de la Cabeza, se recorren las capillas y conventos del sector. No suele haber tanto público al regreso: Y sin embargo, entonces se produce una de las entradas más perfectas que nosotros conocemos, cuando los costaleros en una larga chicotá que ya marca estilo e impronta, introducen muy lentamente el paso en el templo, entre aplausos admirativos y merecidos, con los últimos sones de la Marcha Real por fondo.

La información contenida en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla.