domingo, 8 de agosto de 2010

La Casa de las Moscas

La casa de pisos situada en la calle Adriano esquina a Pastor y Landero, popularmente denominada como Casa de las Moscas por el dibujo de sus azulejos, representa una de las obras más interesantes del arquitecto sevillano Antonio Gómez Millán.

Historia:


La obra se lleva a cabo entre los años 1912 y 1914, en un solar de forma difícil y poco habitual que forma un trángulo con fachadas a la Calle Adriano y a la anteriormente denominada Calle Pópulo, hoy Calle Pastor y Landero, más un tercer lado adosado a medianera.

Es este un edificio de un modernismo personal y tardío de Gómez Millán, construido en un tiempo en el que coexisten varias tendencias arquitectónicas distintas; en el que desde el poder local se trataba de imponer un "estilo sevillano", especialmente con vistas a la próxima Exposición Hispanoamericana del 29, y cuando aún estaba vigente el historicismo en la arquitectura de la ciudad.

Edificio:

Con un programa previsto que desarrolla la planta baja para locales comerciales y las dos plantas superiores para viviendas, el edificio se construye disponiendo sus crujías paralelas a las calles anteriormente citadas y a la medianera, reservando un espacio central vacío en forma triangular como patio de luces.

Consciente su autor de la importancia de la esquina y de la perspectiva que el edificio adquiere desde la amplia calle Adriano, plantea en ese punto una solución original y brillante que marca y enfatiza con un diseño personal y cuidado, volando decididamente sobre ella las dos plantas superiores.

En la obra realizada predomina la horizontaidad y la reiteración de elementos habituales de su autor, tales como la superposición de huecos adintelados sobre otros de medio punto, las líneas paralelas rehundidas, o los originales remates sobre el apretilado superior. Otros elementos más novedosos como las finas columnillas de la fachada, sirven de contrapunto vertical en la composisicón de las fachadas, que mantienen un ritmo compositivo de gran movilidad y soltura.

Un aspecto singular en este edificio es su cuidada ornamentación, a base de paños cerámicos con azulejos de clara factura modernista. En ellos y con un bello trazo estilizado, se representan temas recurrentes de tipo floral entre los que aparecen pequeños animales como abejas, mariposas o caracoles subiendo por los tallos, todo ello sobre un fondo de brillante color amarillo.

Fuente: Sevillapedia.