miércoles, 8 de septiembre de 2010

La Plaza de Toros Monumental de Sevilla


La gran rivalidad que en España se vivía en la segunda decena del siglo actual con las figuras de los maestros sevillanos Joselito el Gallo y Juan Belmonte, hizo que se concibiera el proyecto de construirse en Sevilla otra plaza de toros, la Monumental, ya que Belmonte tenía el monopolio de la Real Maestranza. Así pues, fueron Joselito el Gallo y sus seguidores los promotores del proyecto.

Las obras se pusieron en marcha en 1916 en la calle Monte Rey, en la periferia del barrio de San Bernardo, el barrio torero de Sevilla donde se encontraba también el matadero de la ciudad, auténtica escuela taurina de los más famosos matadores sevillanos.

Se construyó en cemento armado y con capacidad para 23.000 espectadores (10 mil más que la Real Maestranza, pues la idea principal del proyecto era competir en los precios con la Real Maestranza). Fue diseñada en estilo neoclásico por los arquitectos regionalistas José Espiau y Muñoz, que también dirigió la obra y Francisco Urcuola Lazcanotegui, que había diseñado en 1903 la ya desaparecida plaza de toros de San Sebastián.

Se inauguró el 6 de junio de 1918, a las seis y media de la tarde, con una corrida que lidiaron Joselito el Gallo, Francisco Posadas y Diego Mazquiarán "Fortuna". Eran reses de Juan Contreras, mansas. Joselito cortó una oreja al que abrió plaza, de nombre Vallehermoso, nº 48, negro zaino, terciado, abierto de cuerna y silleto. Asistieron unas 20 mil personas.

La Monumental de Sevilla, contaba con todo tipo de dependencias: 4 corrales, una corraleta del apartado y 12 chiqueros. El ruedo medía 60 metros de diámetro. La gestionó el empresario José Julio Lissén, amigo de Joselito el Gallo. La temporada 1920, sin embargo, las gestión del coso pasó a la empresa La Taurina Sevillana (Real Maestranza) que repartió la Feria de Abril entre los dos cosos: cuatro festejos en la Real Maestranza y tres en la Monumental. Fue cuando el 22 de abril toreó en este coso Juan Belmonte. Con Joselito el Gallo y Chicuelo. Al día siguiente también toreó aquí con Joselito: la última comparecencia en el patio de su casa de Joselito el Gallo. El 16 de mayo de ese año un toro coge mortalmente a Joselito en Talavera. Vuelven a plantearse los problemas de estructura y seguridad del coso que ya se plantearon en sus inicio y el Gobierno Civil la clausura en 1921.

La última corrida se celebró el 30 de septiembre de 1920: una novillada en la que actuaron "Maera", "Facultades" y Joselito de Málaga, con reses del hierro de Rincón.

En este coso no murió ningún torero, pero parece ser que el domingo 16 de Marzo de 1919 se celebró un mitin republicano en el coso, con la presidencia de Martínez Barrios y Lerroux, entre otros. Entonces, un individuo se ensalzó en una discusión y abatió a dos de los asistentes.

La historia del coso Monumental de Sevilla está rodeado de polémica: fue la primera gran obra realizada en cemento armado en la ciudad. Las pruebas de seguridad que realizaron -500 kilos de peso por metro cuadrado, que agrietaron la obra y la retrasaron- fueron consideradas excesivas por muchos partidarios del proyecto. Para colmo, antes de su inauguración, la noche del 16 de abril de 1917, casi un tercio del tendido se derrumbó. Después de varios años de clausura, el 9 de abril de 1930 se inicia su derribo.

En la actualidad se conserva una de las puertas de acceso de sombra próximas a la fachada principal en la calle Diego Angulo Íñiguez esquina con la Avenida de Eduardo Dato.


Fuente: Portal Taurino.