domingo, 20 de febrero de 2011

Recuperación de monumentos sevillanos para el turismo

La ordenanza reguladora de los espacios museísticos de Sevilla, promovida por el Ayuntamiento hispalense y aún en fase de aprobación inicial, apuesta por la revalorización de enclaves patrimoniales como las murallas almohades de la Macarena, las columnas romanas de la calle Mármoles o la cisterna también romana de la plaza de la Pescadería mediante la creación de un servicio municipal que gestione la apertura de estos espacios al turismo con los consiguientes ingresos por la venta de entradas.

Esta ordenanza, según el documento inicial recogido por Europa Press, incorpora en su articulado los lienzos de la antigua muralla almohade de la calle Macarena, los jardines de El Valle y la Ronda Histórica, las columnas romanas enclavadas en la calle Mármoles, en pleno barrio de Santa Cruz, los baños árabes de la Reina Mora, en la calle Baños, la antigua alberca y los restos históricos de los jardines de La Buhaira, las ruinas del castillo de San Jorge -antaño sede de la Inquisición-, la cisterna romana de la plaza de la Pescadería y los vestigios arqueológicos integrados en el proyecto urbanístico "Metropol Parasol".

El texto arranca recordando la "apuesta por la musealización" de los vestigios arqueológicos descubiertos en el subsuelo del antiguo mercado de La Encarnación, donde actualmente se eleva el rupturista complejo arquitectónico fungiforme diseñado por el arquitecto alemán Jürgen Mayer al objeto de crear una plaza pública cubierta por gigantescos parasoles con forma de setas integrando el nuevo mercado de abastos en su base. El complejo incluye una cripta arqueológica destinada a acoger los vestigios de la antigua Híspalis romana y los restos almohades y visigóticos descubiertos en las diferentes campañas de excavación. La cripta arqueológica, de aproximadamente 5.000 metros cuadrados, goza de una financiación de más de cuatro millones de euros con cargo al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local para crear un nuevo espacio museístico.

A tal efecto, el Patronato del Real Alcázar, órgano gestor de los activos monumentales de este conjunto palaciego de Sevilla declarado Patrimonio de la Humanidad, ha acordado ya elevar un euro el precio de las entradas al recinto, con el fin de incluir en la visita el acceso a esta cripta arqueológica.

«Un servicio de calidad»

Partiendo de activos patrimoniales como los ya descritos y la incorporación "novedosa" de un nuevo elemento, la citada cripta arqueológica de La Encarnación o "Anriquiarium", la ordenanza aboga por "establecer un marco normativo que haga posible conservar y restaurar" todo este legado histórico "en condiciones adecuadas para prestar un servicio de calidad a los visitantes". Así, la nueva ordenanza incluye en su ámbito de influencia estos activos históricos y los edificios y dependencias del Ayuntamiento de Sevilla destinados "específicamente" a la actividad de museo o interpretación. Así, el texto aún por elevar al pleno del Ayuntamiento para su aprobación inicial aboga por establecer un "horario estable de visitas" para estos espacios, así como dotarlos de "contenidos informativos, culturales y educativos", organizar "exposiciones periódicas" en torno a ellos, publicar "catálogos y monografías" sobre tales activos patrimoniales y reforzar su vigilancia, limpieza y conservación. Igualmente, la ordenanza está destinada a regular el cobro de las entradas correspondientes a estos enclaves "de acuerdo con las tarifas que se aprueben".

Financiación mediante los precios de visitas

Y es que "el servicio público de espacios museísticos" se financiará, fundamentalmente, con el importe obtenido por la venta de entradas, si bien el acceso a estos enclaves será gratuito en fechas señaladas como el Día de Andalucía o el Día Internacional de los Museos.

El Ayuntamiento hispalense había anunciado en 2007 que el tramo de la vieja muralla almohade que delimita el casco histórico en el entorno de la calle Macarena sería visitable con accesos incluso a la Torre Blanca del antiguo recinto fortificado. En cuanto a los baños árabes de la Reina Mora, levantados durante el siglo XII y sometidos a una intensa campaña de recuperación, el Ayuntamiento ha cerrado ya el expediente correspondiente al procedimiento de expropiación forzosa de las fincas anexas al conjunto arquitectónico, si bien el Gobierno municipal no ha concretado el destino del recinto una vez esté a su entera disposición.

Fuente: ABC.