martes, 4 de marzo de 2008

Madre de Dios del Rosario (Triana)


ANTIGUA ARCHICOFRADÍA, PONTIFICIA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD DE MADRE DE DIOS DEL ROSARIO (PATRONA DE CAPATACES Y COSTALEROS)

(Patrona de Capataces y Costaleros)

Parroquia de Santa Ana (Triana).


Procesiona en Octubre.


Referencia histórica.-
Esta corporación trianera en 1750 ostentaba ya los títulos de Ilustre, Pontificia Hermandad y Archicofradía, pero sus constituciones datan de mucho antes aún, de 1693, en cuyo año parece como "Hermandad de la Madre de Dios y Señora Santa Ana". Benedicto XIV la agregó a la de Sta. María del Sufragio, de Roma, y Clemente XIII a la de San Blas, en la Vía Julia. Por un libro de cuentas de la segunda mitad del s. XIX sabemos que las cuotas de los hermanos eran entonces de un real de vellón al mes y algunas de medio real, celebrándose numerosos cultos.

Hecho trascendental de la época moderna, fue el cabildo celebrado el 18 de Noviembre de 1954 donde, bajo la tutela del párroco don José María Arroyo Cera, se reorganizó la Hermandad con el nombre de Madre de Dios del Rosario. El mismo párroco propuso al arzobispado la proclamación de la Virgen como Patrona de capataces y costaleros sevillanos, nombramiento concedido por el cardenal Bueno Monreal en Diciembre de 1955 y que dio nuevo impulso a la Hermandad. Como igualmente se lo dio la construcción de una magnífica casa hermandad cuyo edificio fue bendecido en 1696 por el sacerdote jesuita Carlos Carrillo de Albornoz, gran valedor de esta corporación.

Referencia artística.- La hermosa imagen es de candelero, pero con el rasgo singular de tener la cabellera tallada. Según la historiografía más común se ejecutó en 1816, sustituyendo otro icono anterior de terracota. Sobre su autor se han propuesto diversas hipótesis (círculo de Juan de Astorga, Patrone...) e incluso no se descarta haya sido remodelada a partir de una imagen más antigua, por el rasgo ya comentado de su cabello. En 1982 fue restaurada por Álvarez Duarte, quien consolidó su estructura interna, respetando escrupulosamente los matices y policromía.


Las fastuosas andas procesionales forman logrado conjunto: Candelabros de Guzmán, orfebrerías de Villarreal, bordados de Caro. La Virgen está sobre airosa peana triangular, con dos figurillas de Arcángeles a su lado. Detrás vuelan alrededor del manto cinco querubines de Rafael Barbero. Resultan notables dos vasos para flores en forma de campana invertida, el llamador con sentido etnológico (escena de costaleros) y una pequeña Inmaculada, basada en la del sagrario de Santa Ana, que lleva el famoso lema: ¡Al Cielo con Ella!. Elementos de gran importancia son el retablo de la capilla y el simpecado. Este último luce aplicaciones de plata sobre terciopelo granate rodeando una artística pintura (escena "de los lirios o de los tallos", prefiguración de la Inmaculada).

Datos curiosos.- Uno de los Libros de Actas del siglo XIX tiene la particularidad de registrar una nevada en Sevilla (1885). Durante el siglo XX al menos por tres veces la titular pasó el puente de Isabel II para venir hasta el centro de la capital: Un Corpus antiguo (1913), la Semana Mariológica en el Salvador (1982) y el Pregón de las Glorias (1993). A imitación de esta Hermandad sevillana surgió otra de capataces y costaleros en Jerez de la Frontera.

Momentos destacados.-
Siendo en Triana y siendo la Patrona de los Costaleros... sobra el señalar sitios, pues todos son buenos. Pero pongámosnos en lo más trianero de Triana, en la calle Pureza, junto a la capilla de la Esperanza, cuando el fervor estalla en forma de "Salve Marinera".

La información contenida en esta entrada ha sido tomada de la página web de Hermandades y Cofradías de Sevilla.