domingo, 30 de marzo de 2008

Navarro Arteaga


Nacido en el sevillano barrio Voluntad en 1966, este Trianero de pro es uno de los más jóvenes, firmes y prometedores valores de la imaginería procesional andaluza del siglo XX y, por supuesto, uno de los grandes imagineros del Tercer Milenio.

Su emprendedora personalidad artística y su capacidad para conjugar la síntesis de los grandes maestros del pasado con la técnica de los modernos, hacen que sus cualidades vayan confluyendo en una obra importante y llena de carácter, donde el sentido del movimiento y la serenidad van reflejándose en cada una de sus obras.

Se forma en el taller de Juan Antonio González a la corta edad de 16 años, abriendo en poco tiempo su propio taller en la calle Magallanes, hasta llegar a esa cuna de inspiración que supone contemplar las dos orillas del Guadalquivir desde su estudio de la Calle Betis, donde la Giralda, la Torre del oro y el Puente de Triana, pugnan en desigual batalla por asomarse y contemplar su magna obra a través de los balcones, donde la gubia va despertando las imágenes dormidas en el interior de la madera.

Su actitud polifacética le ha llevado más allá de la imagen procesional a tamaño natural, su incursión en la miniatura, ha desvelado su gran maestría y calidad a la otra de transcribir sus sentimientos en obras de arte surgidas del marfil, el barro y la madera.

Triana le aprecia, y recompensa su trabajo en bellos pasajes escultóricos que van desde la Capilla de La Estrella, pasando por Las Cigarreras, El Cachorro, Pasión y Muerte de Triana o San Gonzalo, su hermandad.

Pero Sevilla no quiere ser menos y ve como el escultor da vida a la ornamentación del misterio de Jesus Despojado, acrecienta la magnitud del "barco" neogótico de la Lanzada o acompaña el Dolor de María en la Hermandad de las Penas de San Vicente.

La obra de este imaginero no queda estática en Sevilla, todo lo contrario, se incrementa y luce por toda la geografía andaluza desde sus principios, con la creación del trono para la Pollinica de Málaga, pasando por la serenidad del Prendimiento en Jaén, o la Santa Cena y el Gran Poder de Almería, este ultimo a la espera de la llegada de su Madre en un futuro próximo.

A pesar de la madera muerta que desespera en su taller para cobrar vida en sus manos y poder mostrar los pasajes bíblicos, su meta no tiene fin ni fronteras, esperando el cercano momento de dar el gran salto y mostrar su obra más allá del Atlántico, evangelizar América a través de su obra escultórica y extender los dominios del arte sacro sevillano que brota de sus manos.

Triana se vistió en el 2000 de gala para mostrar su magna obra actual, arte y amor depositados en la próxima presentación del Misterio completo de la Exaltación de Nuestro Señor para la Cofradía del Dulce Nombre de León, expuesto en la Iglesia de Santa Ana, al igual que haría posteriormente con el misterio de la Coronación de Espinas de Lorca (2001) y al Divino Perdón (2002).

En el 2002, la Hermandad de la Columna y Azotes (Cigarreras), decidió sustituir las figuras secundarias del misterio del Señor de la Columna y Azotes, además de añadirle una nueva. Estas imágenes se estrenan en la Semana Santa de 2003. Como características principales, el propio autor, José Antonio Navarro Arteaga, declaró a La Pasión Digital que las nuevas figuras "son de talla completa, midiendo cada una de ellas 1,82 cm., estando la altura en proporción con la del Cristo".

Con esta nueva composición, con la que se añade una figura más con respecto al anterior, Navarro Arteaga coloca a un romano delante "pues creo que la posición posterior que tomaría el Señor es la caída, por eso quiero interpretar que es el momento en el que el centurión para a los flageladores y el romano que está delante es el que se encarga de reanimar al Señor, para que no muera, y puedan seguir flagelándolo".

También restauró las efigies de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén, "La Pollinica", y la Virgen del Amparo de Málaga. Los trabajos que se están acometiendo consisten en la ejecución de un cuerpo anatomizado para el Señor, y reconstrucción de las estructuras internas y articulaciones de la Virgen.

El 3 de febrero de 2002, se presentó en la Real Parroquia de Santa Ana, la La talla de Ntro. Padre Jesús del Divino Perdón, que mide 1,82, en la posición que tiene, anatomizado al completo, tanto policromado con oleos naturales y cedro real, materiales siempre utilizados por el imaginero sevillano.

El 9 de marzo, se bendijo la imagen del Stmo. Cristo de la Esperanza, de la Hermandad del Silencio de La Línea de la Concepción, en la cual destacan los cuatro clavos que lleva, estando los superiores clavados sobre las muñecas y no sobre la palma de la mano, como en el anterior Titular de la Corporación.

En la Semana Santa de 2002, se estrenaron totalmente terminados en cuanto a talla y a policromía, los arcángeles que el imaginero hizo para el paso de Misterio de San Gonzalo. El 15 de Junio de 2002, se bendijo la imagen de María Santísima de la Purísima Concepción, Titular de la Corporación del Divino Perdón.

También en el 2002 el imaginero talla una magnífica Virgen Dolorosa que se sale de lo convencional, con rasgos poco característicos de las dolorosas sevillanas, como es el dolor acentuado en la forma del párpado superior. La imagen tiene los ojos verdes de cristal y dientes de marfil, tanto los caninos como los incisivos y fue realizada con el pensamiento de ser una Virgen bajo palio para una Hermandad de Sevilla.

El 14 de septiembre el arzobispo de Sevilla, bendijo el Crucificado para la Parroquia del Mayor Dolor de Sevilla. El Cristo, que mide 1,89 metros, lleva la advocación de la Santa Cruz y esta realizado con la técnica de "talla en directo", es decir, que no ha habido ningún tipo de modelo, siendo realizada la imagen directamente sobre el bloque de madera ensamblado.

Para el encargo de esta imagen, D. Manuel Soria, párroco del Mayor Dolor, pidio al escultor que el Cristo estuviera clavado por las muñecas, que responde más a como se crucificaba en aquel tiempo a los condenados a muerte en Cruz, igualmente que el Cristo representara el momento del Evangelio de San Juan cuando dice "Inclinando la Cabeza entregó su Espíritu". Para D. Manuel, es un Cristo que esta entre la vida y la muerte, sin haber sido aún atravesado por la lanza y sin la cabeza erguida. Concretamente recoge el momento de la entrega del Espíritu al Padre.

Igualmente otro de los deseos era que no fuera un Cristo muy dramático y que no tuviera mucha sangre, sólo la justa y necesaria, que fuera de gesto dulce para anunciar que la muerte no es el final de la vida, dejándonos ver tras ella, la esperanza de la Resurrección. "Pienso que esto que le pedí lo ha contemplado magníficamente en la imagen".

El Santísimo Cristo de la Santa Cruz está tallada en madera de cedro real, directamente, sin máquinas por medio, sólo la madera y la gubia. El sudario del Cristo recuerda bastante a los pliegues del manto de la Virgen del Mayor Dolor, que en estos días también Navarro Arteaga, le ha tallado la peana, como si fueran piedras.

El imaginero presentó un boceto para el Monumento a Juan de Mesa, pero quedó finalista. El 27 de Octubre, la Hermandad de la Oración en el Huerto, celebró Cabildo Extraordinario para la urgente e imperiosa necesidad de restauración de la imagen del Señor Amarrado a la Columna, que realizará José Antonio Navarro Arteaga, al igual que un nuevo Ángel para el Misterio de la Oración en el Huerto.

El imaginero trianero José Antonio Navarro Arteaga será el encargado de realizar el nuevo grupo escultórico para el paso de misterio de La Sentencia, de la Hermandad de la Yedra de Jerez de la Frontera. Así se decidió en la noche del día 20 de diciembre en el transcurso del Cabildo Extraordinario que tenía convocado la populosa hermandad de la Plazuela.

La Hermandad del Gran Poder encargó al escultor trianero una nueva imagen del beato Marcelo Spínola que fue bendecida el 19 de enero de 2003. El domingo, día 16 de febrero de 2003, el Arzobispo de Sevilla bendijo en la Parroquia de San Joaquín, ubicada en el barrio de Triana, la imagen del Santo Cristo de la Cruz. El Cristo que mide 1,90 y está realizado en madera de cedro, según comentó el imaginero a La Pasión Digital, "esterioriza mucha fuerza, con lo que espero que guste y atraiga a la gente".

Fuente: http://www.artesacro.org