viernes, 15 de enero de 2010

El Convento de Santa Inés

Fuente: Sevillaguia.com

El Convento de Santa Inés fue fundado en 1374 por la dama sevillana Doña María Coronel, viuda de D. Juan de Lerda y protagonista de una conocida leyenda.

Hija de un caballero llamado Don Alonso Fernández Coronel quien se negó a entregar la fortaleza de Aguilar siendo acusado de deslealtad con el rey don Pedro I el Cruel por lo que fue condenado a muerte, a partir de ese momento Doña María se muestra muy contraria a la política del monarca e impulsa a su marido don Juan de la Cerda a llevarle la contraria. Condenado también su marido y mandado matar en el Alcázar, doña María pierde también todas sus posesiones familiares. Requerida más tarde en amores por el rey, Doña María tiene que refugiarse en la antigua Ermita de San Blas junto a la collación de Omnium Sanctorum y después en el Convento de Santa Clara, donde hizo cavar para esconderse un subterráneo en el huerto en donde posteriormente fue descubierta. Desesperada ante la insistencia del monarca, en una de las persecuciones por el Convento decide verterse en el rostro un recipiente con aceite hirviendo que le provocó graves quemaduras desfigurándose el rostro para siempre.

Años antes de la fundación su marido había sido encarcelado y muerto por orden de D. Pedro I de Castilla. Doña María Coronel ingresó entonces en el convento de Santa Clara, donde, para acabar definitivamente con los requerimientos amorosos del rey, arrojó sobre su rostro aceite hirviendo.

Muerto el rey, decidió ceder las casas de su padre, el Señor de Aguilar, para que sobre ellas se fundara un convento femenino de clausura de religiosas clarisas, dependientes de la Orden franciscana.

El conjunto pasa casi inadvertido para quienes transiten por la calle Doña María Coronel, justo al lado de la Iglesia de San Pedro y muy cerca, por ejemplo, del Palacio de Dueñas. Volcado hacia el interior, es necesario atravesar un pequeño compás (adornado por un aguacate y una costilla de adán) para acceder al templo y al torno.

La Iglesia, de estilo gótico-mudéjar, data del momento de la fundación. En el siglo XVII se llevaron a cabo diversas obras, entre las que cabe mencionar: La puerta de ingreso, barroca; las yeserías en los arranques de las bóvedas y las pinturas del coro, obra de 1630 de Francisco de Herrera.

La Iglesia tiene tres naves cubiertas por bóvedas de nervaduras.

El retablo mayor es obra del siglo XVIII de José Fernando y Francisco José de Medinilla, sustituyó al primitivo del siglo anterior, del que se conservan la escultura de Santa Inés, obra de Francisco de Ocampo y las de San Juan Bautista, San Antonio, San Pascual Bailón  y San Juan Evangelista de Juan de Remesal.

En los pilares del antepresbiterio se hallan sendos retablos hornacinas donde se veneran las imágenes de Santa Clara y la Inmaculada realizadas también por Juan de Remesal.

El Coro es de planta rectangular cubierto por bóveda con nervadura, sillería del siglo XVI y lienzos barrocos. Tras su reja, en el trascoro, se encierran la urna que contiene el cadáver momificado de Doña María Coronel (puede visitarse cada 2 de diciembre) y el extraordinario órgano que Bécquer hizo famoso en su leyenda "Maese Pérez el Organista". El instrumento es obra de transición entre los siglos XVII y XVIII y está decorado con pinturas florales.

Sobre el muro del Coro se halla el Retrato de Doña María Coronel realizado por Joaquín Domínguez Bécquer en 1856.

En el crucero se halla entre una reja gótica el arca de las reliquias de las 11.000 vírgenes de Colonia, que según la tradición quién le reza 11.000 Padrenuestros, las almas de las vírgenes le anuncian el día de su muerte. Realizada en ébano y plata, fue regalada al Convento en el año 1600. Junto a ella, un retablo cuya distribución data del siglo XIX y en cuyo centro se halla una imagen del siglo XVIII de la Virgen del Rosario y alrededor tablas pictóricas de un artista flamenco desconocido y que representan escenas de la vida de la Virgen y en el banco a San Blas, obra de Juan de Mesa de 1617 y las pinturas sobre tabla representando a San Juan Bautista y San Jerónimo, obras del siglo XVI. Todo ello es un retablo de factura neoclásica, situado en la nave derecha.

El resto de los retablos no son muy destacables siendo ejecutados en su mayoría durante el siglo XVIII y XIX y dedicándose a San Francisco, San José, San Antonio de Padua y San Expédito.

Hace algún tiempo la comunidad vendió al Ayuntamiento una zona del conjunto que estaba en ruinas, acondicionada ahora como sala de exposiciones. Fue, además, sede del Pabellón de Sevilla durante la Exposición Universal de 1992.

Como otros cenobios hispalenses, el Convento de Santa Inés es famoso por sus dulces, que pueden adquirirse allí directamente a través del torno, lo que supone un atractivo añadido a estas exquisiteces monjiles. Estos son, a modo de ejemplo y tentación, algunas de las especialidades con sus precios: Bollitos de Santa Inés (3,50 euros, ½ kilo), Pastas de Santa Inés (2,60 euros, ¼ kilo), Tortas de polvorón (3,50 euros docena), Almendrada (3,50 euros docena), Sultanas (2,50 euros, ¼ kilo), Empanadillas de batata (3,60 euros, media docena), Cajas surtidas (12 euros medianas, 10 euros pequeñas).

Más información:

Calle Doña María Coronel, 5.

Teléfono: 954 223 145.

Orden religiosa: Franciscanas Clarisas

Nº de religiosas: 14

Fines: oración y elaboración de dulces entre los que destacan mantecados, pestiños, almendradas y pastas.

Superficie de la edificación construida: 8.042 m2.

Monumento histórico de acuerdo con la Declaración 25/1/83 ( B.O.E 5/3/83).

Horario de visita: La Iglesia se puede visitar de 19.00 a 19.30 horas y la exposición de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas. Los lunes cierran y los domingos la exposición abre sólo por la mañana.

Horario de torno: de lunes a sábado, de 9:00 a 13:00 y de 16:00 a 19:00. Los domingos y festivos no se despachan dulces.

Fuente: www.sol.com

3 comentarios:

S. dijo...

Y qué buenos están los dulces!y gracias por la historia que la desconocía!

Du Guesclin dijo...

Algún día te contaré la manía o superstición que tengo cuando paso por la puerta...

Saludos.

Duende del Sur dijo...

Pero buenos de verdad jaja. Me alegro que no te acuestes sin saber algo nuevo sobre tu ciudad, S. de Sevilla :P.

Ansioso estoy por conocerla, querido Du Guesclin.

¡Saludos y gracias a tod@s por vuestros comentarios!