jueves, 27 de septiembre de 2007

La Capilla de Santa Ana o del Cristo de Maracaibo


Sobre la reja que cierra esta capilla figura una vidriera obra de Enrique Alemán de hacia 1478, donde aparecen las imágenes de Santa Agueda, Santa Lucia, Santa Cecilia y Santa Inés. El interior se ilumina por otra vidriera de 1797, en la que se representa La Sagrada Familia.

El altar de esta capilla se encuentra elevado sobre una tribuna cerrada con una balaustrada de hierro; sobre se levanta un importante retablo pictórico, dotado en 1489 por el canónigo de la Catedral Diego Hernández de Marmolejo. La ejecución de las pinturas concluyo en 1504, y de su análisis se deduce la intervención de dos artistas que hasta ahora no han sido identificados.

En el banco, y pintados sobre tabla, como todo el conjunto, aparecen escenas de La Flagelación, Camino del Calvario, La Crucifixión, El Descendimiento, La Piedad. En el primer cuerpo figuran Santiago, San Blas, San Bartolomé, San Nicolas y San Sebastián. Finalmente, en el segundo cuerpo se disponen San Juan Bautista, Santa Ana, La Virgen con el Niño, Santa Marta y San Miguel.

Recientemente se ha devuelto a este retablo su disposición original y con este motivo un lienzo de Santa Ana, La Virgen y el Niño del siglo XVII ( replica de un original de Gian Battista Cariacciolo del Museo de Viena) ha sido suprimido de su basamento y trasladado a la Sacristía de los Cálices.
En el muro frontero a la reja se encuentra un retablo, realizado en 1914 por Joaquín Bilbao, con representaciones escultoricas de La Virgen y San Juan en los laterales.

En el centro se encuentra una magnifica pintura sobre tabla, fechable hacia 1560, que representa a Cristo Crucificado, y que recibe la advocación del Santo Cristo de Maracaibo; es obra cuyo estilo es próximo al de Pedro Villegas Marmolejo.

En el muro de la derecha figura el sepulcro del Cardenal D. Luis de la Lastra y Cuesta, obra realiza en 1880 por el escultor Ricardo Bellver. Las pinturas que adornan esta capilla son una Inmaculada de un anónimo imitador de Murillo, Abraham y los tres ángeles, obra atribuible al pintor flamenco del siglo XVII Abraham Van Diepenbeek, y un Cristo servido por los ángeles, obra sevillana relacionada con el estilo de Juan de Uceda. Dos cobres flamencos de autor anónimo, que representan Las bodas de Cana y La multiplicación de los panes y los peces, completan la decoración de esta capilla.