martes, 23 de octubre de 2007

La Capilla de la Inmaculada


Se cierra con una reja barroca realizada hacia 1630, y en su interior figura un retablo ejecutado por Juan Martínez Montañés a partir de 1629. Tiene en su centro una magnífica escultura que representa a la Inmaculada; la Virgen aparece en actitud serena y concentrada, mostrando un intenso recogimiento interior, con los ojos levemente entornados, por lo que popularmente se le denomina "La cieguecita". A sus lados figuran representaciones de San Gregorio Papa y San Juan Bautista junto con relieves de San José, San Joaquín, San Jeronimo y San Francisco. La policromía de este retablo y los retratos de sus patronos, Dª Jeroóima Zamudio y D. Francisco Gutiérrez de Molina, son obra el pintor Francisco Pacheco, quien los realizo hacia 1631, fecha en que se concluyo la ejecución de todo el conjunto.


Entre esta capilla y la siguiente, figura un pilar en el que se encuentra situada, sobre una ménsula y bajo un dosel, una escultura de La Virgen con el Niño, denominada Virgen de Génova, obra italiana fechable hacia 1370 que perteneció a la hermandad de mercaderes genoveses de Sevilla.